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Resumen
- 05/09/2007 18:59 - Llorar.
- 08/09/2007 19:00 - Insultos rabiosos.
- 09/09/2007 22:58 - No.
- 10/09/2007 14:20 - Caso Madeleine.
- 22/09/2007 22:52 - Billy. Bob Dylan (Pat Garrett & Billy the Kid, 1973).
- 28/09/2007 20:50 - El viejo Billy el niño (Maldito Pato).
- 29/09/2007 15:07 - Let's Work Together, 1.973. Canned Heat.
Llorar.

http://www.janetomlinson.com/journal/index.php?show=0,09,2006
Solemos tener mucho miedo a llorar. Pero, cuando pasan cosas a nuestros seres queridos y a nosotros mismos, comprendemos que, a veces, viene bien llorar, con tal de que no se convierta en una excusa crónica paralizante. Y, aunque, por razones personales que tengo que superar, no me gusta nada tratar estos temas, este artículo que acabo de leer en ABC me parece un ejemplo excelente de lo que digo.
ABC Digital, 5/9/07.
Cuando la muerte corta la cinta.
S. BASCO.
Tal vez corría para escapar a su destino. Puede que lo hiciera para demostrarse a sí misma y a los demás que de nada vale sentarse en casa a esperar la muerte. Zancada tras zancada, los pies de Jane Tomlinson se movían impulsados «por la frustración más que por la rabia». Pedalada tras pedalada, sus piernas la llevaban en volandas más allá «porque correr es mantener alejado el sentimiento de inutilidad». Un kilómetro más. Siempre un kilómetro más.
Su larga y agónica pesadilla empezó un mal día de 1990, cuando Jane, una joven radióloga de 26 años, casada y ya con dos hijas, supo que tenía un cáncer de mama. Asustada y esperanzada a un tiempo, pasó por una mastectomía. Cuatro años más tarde el cangrejo fatal volvió a hincarle las pinzas. Un poco más asustada y menos esperanzada, se sometió a quimioterapia y radioterapia. Todo pareció ir bien al principio, tanto que Jane y Mike, su esposo, decidieron tener un tercer hijo, Stevenson, que nació en 1997.
Tres años después, el tumor, que parecía dormido, despertó en una metástasis que los médicos entendieron como fatal. Había prendido en el pulmón. Había calado en los huesos. Le dieron seis meses de vida. Tal vez se desorientó. Quizá se le hundió el firmamento. Pero nadie lo supo. Lo que todos vieron fue una explosión de rebeldía. La energía infinita del corazón, más fuerte e inagotable que la de las estrellas, prendió en su interior y se puso a correr.
En 2003, fue la primera persona sometida a quimioterapia que corrió una maratón. Como la prueba reina del atletismo tiene algo de trágico desde que Filípides reventara tras correr hasta Atenas para anunciar la victoria sobre el persa, Jane decidió repetir varias veces. Empujada por su propia tragedia. Y ganó varios triatlones «ironman», una prueba para hombres de hierro. Y pedaleó desde Roma a Leeds. Y atravesó Estados Unidos de costa a costa en bicicleta...
Recaudó casi tres millones de euros para investigar el cáncer y otros fines benéficos. Se colgó del cuello no una medalla de oro, sino la admiración de millones de personas. No fue campeona del mundo, sino reina de corazones cuando Isabel II le rindió honores como heroína del Reino Unido. Y corrió, corrió, corrió...
Hasta que, a primeros de 2005, el asesino que habitaba sus huesos le impidió caminar. Entonces se volcó en su libro, «El lujo del tiempo»: no lo malgastéis, quiso decirnos. Ayer murió, a los 43 años. Terminó su última carrera. Jane la perdió. Todos la perdemos. Pero si el alma tiene piernas, Tomlinson correrá, correrá, correrá... para siempre.
http://www.abc.es/20070905/gente-gente/cuando-muerte-corta-cinta_200709050244.html
Javier Auserd.
Insultos rabiosos.

http://www.diariocritico.com/2007/Agosto/nacional/32669/kale-borroka-pais-vasco.html
Vaya por delante que no me caen bien las últimas actitudes de Rosa Díez ni de Fernando Savater, ni de Basta Ya, ni del Foro de Ermua, ni la represión fascista, ni la cerrazón derechista, etc., etc. Pero, dicho esto, tengo que reconocer que debe ser insoportable soportar el día a día de Euskadi con asesinatos, atentados, kale borroka, pero también con insultos y provocaciones de la llamada izquierda abertxale a todo aquel que no piense o se comporte como ellos quieren imponer por la fuerza.
Ese totalitarismo intransigente y xenófobo que emplea una nacionalidad (en este caso la española) como un insulto, no me gusta y lo rechazo de plano. Ante eso no hay argumentos, ni supuestos agravios de cuando la guerra (en la que se rindieron enseguida, por cierto), ni ideologías supuestamente izquierdistas que valgan, ni hostias en vinagre. A mí, el nacionalcatolicismo proetarra que insulta a cualquiera llamándole "español", me parece una aberración de reacciones chifladas enloquecidas y rabiosas. ¿Por qué no insultan llamándoles ingleses a sus paleta y bobaliconamente admirados súbditos británicos (por ejemplo), que les declararían el estado de sitio y les invadirían militarmente, por cierto?
Yo soy español. Me siento español. Estoy orgulloso de ser español, de izquierdas. Y no se me ocurre insultar a nadie llamándole "vasco" o "italiano" o "suizo", "japonés", "haitiano", "negro" o "gitano" (entre más de 5.000 ejemplos nacionales y étnicos más). Es que no se me ocurre. Pero a algunas personas en Euskadi, sí, porque lo he oído hace tiempo y también hoy, bien clarito, en la "españolista" Cadena SER.
No sé si esos gritos trogloditas y venenosos son compartidos por la inmensa mayoría del pueblo vasco o no. Sólo sé que a mí me han ofendido como ser humano, como europeo, como español, como ciudadano de izquierdas y siento vergüenza ajena. Y estoy seguro de que esos racistas sin razón, sin corazón, sin educación y sin ideología están incapacitados para dirigir a ninguna sociedad ni a ningún pueblo, sanos y libres, siempre, per secula seculorum.
Javier Auserd.
No.

Hubo una luz al fondo de la noche.
Hubo un estallido de galaxias.
Hubo un resplandor que fue un derroche
de imaginaciones y fragancias.
Nos arroparon miles de arrogancias.
Nos hicieron vivir sin un reproche.
Nos vistieron con amplias resonancias
de un esplendor que el universo abroche.
Sin saber el final del desafío,
sin lograr descubrir la adivinanza,
sin poder remontar todo el hastío,
caminamos a oscuras por el río
amargo de la desesperanza.
No tengáis un mal sueño como el mío.
Javier Auserd.
Caso Madeleine.

http://www.20minutos.es/noticia/273614/0/padres/madeleine/pinochet/
20Minutos, 10/9/07.
Los padres de Madeleine quieren contratar al abogado que defendió a Pinochet. (...)
El País, 9/9/07.
"No podemos dejar a nuestra hija sin saber qué ha ocurrido".
Los McCann ya han llegado a Reino Unido en vuelo desde Portugal.- Son "sospechosos" de la muerte accidental de su hija .- Vuelven a su país con el consentimiento de las autoridades portuguesas.
El 'caso Madeleine'.
"Como padres, no podemos abandonar a nuestra hija".
Los McCann abandonan Portugal tras recibir el visto bueno de las autoridades.- La pareja será previsiblemente interrogada de nuevo la próxima semana por el ministerio público portugués. (...)
"No podemos dejar a nuestra hija sin saber qué ha ocurrido".
"Como padres, no podemos abandonar a nuestra hija".
Parecen abrumados e inocentes. Sin embargo, yo sólo digo, sin destruir la presunción de inocencia que a todo "sospechoso" (figura jurídica portuguesa) se le supone, que son clamorosas las contradicciones entre estas declaraciones a los medios y su precipitado regreso (pareciera que pactado) a su casa para, desde allí, "seguir buscando a la niña" (¡¿?!). Son un suma y sigue a la multitud de contradicciones entre los dichos y los hechos en este caso lamentable, desde todos los puntos de vista, porque no cabe duda de que, como siempre, hará que paguen justos por pecadores y los atónitos ciudadanos nos repleguemos, cada vez más, en nuestros egoístas caparazones "gracias" a sucesos así.
Ya sé que ahora es muy fácil decir: "Ya lo sabía (o ya lo decía) yo ...". Eso no vale. Es cobarde e inútil. No se debe hacer leña del árbol caído. Tenemos que seguir esperando acontecimientos, pero ... ¡qué mala pinta está adquiriendo este caso!, ¿no os parece? ¡Ojalá los agoreros nos equivoquemos y la niña esté secuestrada y aparezca viva!
Javier Auserd.
Billy. Bob Dylan (Pat Garrett & Billy the Kid, 1973).

Para escuchar, pulsad: http://www.goear.com/listen.php?v=74dd9f0
http://www.bobdylan.com/songs/billy1.html
http://www.yottamusic.com/albums/Bob-Dylan/Pat-Garrett-&-Billy-the-Kid/
There's guns across the river aimin' at ya
Lawman on your trail, he'd like to catch ya
Bounty hunters, too, they'd like to get ya
Billy, they don't like you to be so free.
Campin' out all night on the veranda
Dealin' cards 'til dawn in the hacienda
Up to Boot Hill they'd like to send ya
Billy, don't you turn your back on me.
Playin' around with some sweet señorita
Into her dark hallway she will lead ya
In some lonesome shadows she will greet ya
Billy, you're so far away from home.
There's eyes behind the mirrors in empty places
Bullet holes and scars between the spaces
There's always one more notch and ten more paces
Billy, and you're walkin' all alone.
They say that Pat Garrett's got your number
So sleep with one eye open when you slumber
Every little sound just might be thunder
Thunder from the barrel of his gun.
Guitars will play your grand finale
Down in some Tularosa alley,
Maybe in the Rio Pecos valley
Billy, you're so far away from home.
There's always some new stranger sneakin' glances
Some trigger-happy fool willin' to take chances
And some old whore from San Pedro to make advances
Advances on your spirit and your soul.
The businessmen from Taos want you to go down
They've hired Pat Garrett to force a showdown.
Billy, don't it make ya feel so low-down
To be shot down by the man who was your friend?
Hang on to your woman if you got one
Remember in El Paso, once, you shot one.
She may have been a whore, but she was a hot one
Billy, you been runnin' for so long.
Guitars will play your grand finale
Down in some Tularosa alley
Maybe in the Rio Pecos valley
Billy, you're so far away from home.
Copyright © 1972 Ram's Horn Music
Hola, ¿cómo va la vuelta? (al tajo, no la ciclista). En cuanto pueda, os digo algún enlace o lo subo, porque está muy difícil de conseguir este "Billy el cabrito", como he visto en alguna traducción "automática".
Javier Auserd.
El viejo Billy el niño (Maldito Pato).

Para leer con B.S.O., pulsad: http://www.goear.com/listen.php?v=74dd9f0
http://www.jacquesmoitoret.com/html/billy_the_kid.html
Era muy clara aquella hermosa noche clara de mediados de septiembre en la frontera. Había sido un verano seco y sofocante y aún no descargaban las lluvias, pero ya refrescaba algunas noches. Billy, sentado en el porche de la casa de las afueras del pueblo, pensaba. Pensaba en todo lo que le había ocurrido a lo largo de su vida hasta el momento y cavilaba sobre lo que debía o no debía hacer de allí en adelante. Sabía que llevaba a Pat pisándole los talones, pegado como un moco, y que, tarde o temprano, le cazaría y le tumbaría como había hecho ya con el resto de la banda. Le daban ganas de cruzar el Río Grande y entrar en México, pero, por otro lado, no le gustaba huir y quería darle a Pat su merecido, aunque ahora la Ley le amparaba, o precisamente por eso.
A lo lejos aullaban los coyotes, los zorros y otras alimañas y los perros de los ranchos cercanos les contestaban enfadados. No estaba bien lo de Pat: pasarse al otro bando por dinero y seguridad traicionándoles. No es que Billy no comprendiera que su mundo se desmoronaba detrás suyo y que venía otra época con otros códigos, otros métodos, otros intereses y otras prioridades. Era plenamente consciente de ello. Pero no estaba bien lo de Pat. Además, él se hacía mayor, lo notaba. Notaba el paso lento e inexorable del tiempo sobre sus huesos y empezaba a añorar la familia que nunca había tenido.
Lo habían pasado bien, de eso no cabía la menor duda. Asaltos, cabalgadas, atracos, borracheras, timbas: la vida al minuto. El mañana no existía y el ayer quedaba muy atrás, después de burlar a los rurales. Incluso la muerte formaba parte de la juerga y, si te tocaba, te jodías con una sonrisa traviesa y elegante en los labios y, a ser posible, también con un buen cigarro. Pero cuando no se piensa vivir tanto, el futuro cobra una entidad que desconcierta, y eso era una parte de lo que le estaba pasando.
¡Maldito Pato (como le llamaba Emiliano)! ¡Maldito bastardo! ¿Por qué había tenido que traicionarles de esa manera, precisamente ahora? Billy no alcanzaba a entender el putrefacto corazón de los conversos y no concebía que era la forma despreciable que tenían de hacerse perdonar su vida anterior ante sus amos, después de haber sido insultantemente libres. Y su estómago se rebelaba ante esto (¿o serían los frijoles de la cena?). Caminó descalzo por la casa a oscuras y en silencio. Le gustaba. La luz de la luna sobre la entrada del desierto bañaba todo con un halo fantasmal muy agradable y era más que suficiente para ver, de sobra, la inmensa extensión de cardos y dura y seca tierra, pero también producía sombras, zonas oscuras, abismos insondables donde se cobijaba el peligro y acechaba la muerte. Claro que ¡siempre acechaba la muerte! Incluso a los pacíficos peones de los ranchos y a los, cada vez más escasos, pequeños propietarios pobres, y a los ovejeros, y a los cactus, y a los escorpiones … ¡A todos les acechaba la muerte!
Se dirigió hacia la cocina , abrió una cerveza, se enjuagó la boca y escupió por la ventana. Entonces oyó el relincho allí mismo, al lado, y al volverse distinguió a Pat, sentado en una silla, con un vaso de whisky en la mano.
-¿Qué haces aquí? – le preguntó.
-¿No lo sabes? – contestó Pat.
-Quiero decir que por qué has venido tan pronto – dijo Billy.
-Pronto, tarde, ¿qué importa eso? Sabes que, al fin, vendría y sabes a qué he venido, ¿no?
-Sí.
-Siéntate, si quieres. Tenemos un rato para charlar.
-¿Y luego?
-Luego … te voy a matar.
-O yo a ti.
-No, Billy, no. El revólver más cercano lo tienes en la habitación de Lolita, al fondo de la casa. Siempre fuiste muy confiado. La verdad es que no sé cómo has llegado tan lejos siendo tan despistado como eres. Siéntate, anda.
-Para qué quieres hablar tanto si me vas a matar – dijo Billy sentándose mientras se terminaba la cerveza.
-Quiero explicarte por qué te voy a matar.
-¡Oh, qué considerado!
-No, Billy, no soy considerado, soy un cerdo y un canalla sin escrúpulos y sin entrañas. Tanto si siguiésemos juntos atracando bancos y diligencias como ahora que me he pasado a la Ley.
-¡La Ley! ¡Valiente cerda, la Ley! Y ¿te gusta más “la Ley”?
-Sí. Mucho más. Me permite hacer lo mismo que fuera de ella, pero dentro: protegido y a resguardo. ¿Comprendes el matiz?
-¡Seguro!, ¡¿cómo no?!
-¿Y por qué no te pasaste tu también?
-¿Podría?
-Ahora ya no.
-Pues, entonces.
-Ay, Billy, Billy – dijo Pat, moviendo apesadumbrado la cabeza – Siempre fuiste un cabra loca, un tarambana, un bala perdida. No has pensado nunca en serio. No te has tomado nunca en serio nada.
-Y por eso voy a morir.
-Sí. Exacto – le miró Pat, sorprendido – Es el fin de tu mundo … de nuestro mundo … de aquél mundo, quiero decir.
-Sé bien lo que quieres decir, Pat, ¡vete al infierno con tus sermoncitos de última hora! ¡Termina lo que has venido a hacer y lárgate a cobrar la recompensa! ¡Mueve mucho la cola a tus nuevos amos, no sea que se enfaden y te manden a otro cerdo como tú a darte el pase! Sólo te pido una cosa, Pat: deja en paz a Lolita.
-Tranquilo, Billy, Lolita está a salvo. Aún no he llegado a eso.
-Llegarás – masculló Billy con desprecio- Despáchame pronto, ¿quieres?
-De acuerdo, Billy, yo sólo quería …
-¿Qué no te guarde rencor? – sonrió Billy con una mueca.
Hubo un silencio en el que se pudieron oír todos los roces y movimientos del desierto. Pasaba la noche rodando como una piedra de moler harina. Pasaban los coyotes, los zorros, las ranas los insectos, los alacranes, las lechuzas, los potros salvajes, las ovejas, las vacas. Una locomotora lejana lanzó el estridente silbido del imparable progreso. En ese instante, Lolita se dio la vuelta en la cama, a punto de notar la momentánea ausencia de Billy.
-Tranquilo, Pat – volvió a sonreír Billy – No te guardo rencor.
Y entonces, a los ruidos tranquilos y normales de la aldea fronteriza, al borde del amanecer, se superpuso el ruido más seco y duro del mundo. Un ruido que Billy había oído y producido antes muchas veces, pero que aquél no llegó nunca a oír.
© Javier Auserd.
Let's Work Together, 1.973. Canned Heat.

Together we'll stand
Divided we'll fall
Come on now people
Let's get on the ball
And work together
Come on, come on
Let's work together
(Now now people)
Because together we will stand
Every boy, every girl and man
People, when things go wrong
As they sometimes will
And the road you travel
It stays all uphill
Let's work together
Come on, come on
Let's work together
You know together we will stand
Every boy, girl, woman and man
Oh well now, two or three minutes
Two or three hours
What does it matter now
In this life of ours
Let's work together
Come on, come on
Let's work together
(Now now people)
Because together we will stand
Every boy, every woman and man
Ahhh, come on now...
Ahhh, come on, let's work together...
Well now, make someone happy
Make someone smile
Let's all work together
And make life worthwhile
Let's work together
Come on, come on
Let's work together
(Now now people)
Because together we will stand
Every boy, girl, woman and man
Oh well now, come on you people
Walk hand in hand
Let's make this world of ours
A good place to stand
And work together
Come on, come on
Let's work together
(Now now people)
Because together we will stand
Every boy, girl, woman and man
Well now together we will stand
Every boy, girl, woman and man







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