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La cueva del dinosaurio

Como agua de Mayo.

Como agua de Mayo.

http://www.astroseti.org/imprime.php?codigo=299


Le había dado por acosarnos con su interminable cantinela de desgracias figuradas y, cada vez que nos cogía por banda, nos contaba lo mal que le iba, aunque todo el mundo supiera que estaba podrido de dinero y que era un viejo avaro, tacaño y aburrido, que remendaba él mismo sus zapatos y su ropa para no tener que comprar otros nuevos. Ya no sabíamos cómo evitarle ni cómo quitárnosle de en medio una vez producido el encuentro y a sus vecinos y conocidos les pasaba lo mismo; se notaba por los grandes rodeos que dábamos todos para no pasar por delante de la puerta de su tienda donde salía a grandes zancadas levantando los brazos y dando muchas voces, como un loco, para abordarnos cuando nos echaba la vista encima. Ana era la que más caso le hacía porque le daba pena y a mí me ponía de los nervios ver cómo derrochaba sin sentido, sin objeto y sin pudor el tiempo ajeno que los demás teníamos que tratar de recuperar luego.

-¡Pobrecillo! – decía Ana.
-¿Pobrecillo? ¡Si está forrado! – respondía yo.
-Está muy solo y se aburre – apostillaba.
-¡Pues que se compre un mono y que nos deje en paz! – insistía yo, inmisericorde.

Era tan pesado, que te cortaba la retirada y se inventaba dolencias y desgracias para atraer, como fuera, tu atención y mantenerte en vilo, en ascuas, pendiente de sus exageraciones y de los desaforados aspavientos con los que acompañaba las inacabables peroratas de sus catastróficos relatos de terror. No era un pesado más, de los muchos que tenemos que soportar todos los días: era el príncipe de todos ellos, una verdadera pesadilla viviente.

Aquella mañana de un mayo atípico, fresco y lluvioso, habíamos estado en el despacho de Raquel y tomando luego un café con ella en el bar del Casino. No llovía cuando salimos de casa, aunque estaba nublado, de modo que no cogimos paraguas ni gorros ni capuchas, ni nada, sin embargo al despedirnos, caía a cántaros. Ella volvió a su cercano despacho y nosotros esperamos en la puerta del Casino a que escampara, pero no lo hacía. De modo que, arriesgándonos, cruzamos la calle y apretamos el paso atravesando por detrás de San Pedro hacia los soportales del Grande. Nos gusta la lluvia y no nos importa mojarnos, es decir, somos dos bichos raros, pero lo que nos cayó encima esa mañana en poco tiempo no está puesto, aún, en los papeles. Cuando llegamos, empapados, bajo techo, tomamos aliento y nos dedicamos a sacudirnos el agua, como los perros, durante un buen rato. Esperamos otro poco a que lo dejara y, como se nos hacía tarde, volvimos a internarnos en la cortina de agua tropical que rebosaba la atascada y mal conservada red de alcantarillado y anegaba las mal preparadas calles.

Con la aventura del diluvio, se nos olvidó dar el preceptivo rodeo y pasamos por delante de su tienda. Al momento, como si tuviera un detector invisible o alguna cámara estratégicamente situada, se plantó allí dándonos voces para llamar nuestra atención. Mas, al ver que llovía, se quedó petrificado en la puerta sin dar un paso más hacia la calle.

-¡¿Qué te pasa, Mariano?! – le grité.
-No. Es que … no me gusta la lluvia. Entrad, entrad vosotros.
-No, Mariano, no, que llevamos mucha prisa – me apresuré a decirle – Sal tú hasta la esquina – añadí.
-¡Por nada del mundo! ¡Maldita lluvia! ¡Que si me mojo, encojo! – y diciendo esto, retrocedió espantado al interior de su establecimiento haciéndose repetidas veces la señal de la cruz sobre el pecho como si la lluvia fuera el mismísimo Satanás.

Llegamos calados hasta los huesos a casa, pero sin parar de reír.

-Ya podía llover todos los días … sobre todo a la puerta de su tienda.

Aquél chaparrón intempestivo y furioso de primavera nos había venido como agua de Mayo.

Javier Auserd.

En el nombre de la madre. Erri de Luca.

En el nombre de la madre. Erri de Luca.

http://www.siruela.com/catalogo/catalogo.php3?ficha=1049&site=col


Acabo de leer un libro que ha lanzado la editorial Siruela hace muy poco en una cuidada edición y me ha gustado mucho.
Sin embargo, tengo que decir que observo en él varias contraindicaciones que, a continuación, señalo: a los coleccionistas de la "literatura al peso" les frustrará, a los aficionados a los "best-sellers" les aburrirá, a los fanáticos religiosos (judíos y cristianos) les enfurecerá, a los fanáticos laicos les decepcionará, a los diletantes les horrorizará, a los pedantes les sorprenderá, a los superficiales les espantará, a los profundos les repelerá ... y así sucesivamente.
Es una obra brevísima que, a pesar de estar clasificada como narrativa, yo considero un poema en prosa.
Os lo recomiendo, pero os advierto que no tiene por qué gustaros y os recuerdo que no me toméis al pie de la letra, porque puede, perfectamente, no gustaros y no por ello pertenecer a cualquiera de los tipos arriba indicados.
Ah, otra cosa, si andáis mal de "dineuros", podéis sacarlo prestado de una biblioteca pública.
Y ... ya me contaréis.

Javier Auserd.

La Catalina. (Romance popular).

La Catalina. (Romance popular).

http://www.lenguaweb.net/lite/lite1.htm

Estaba la Catalina,
sentadita en su balcón.
Pasó por allí un soldado
de buena o mala intención.

"Buenas tardes, Catalina,
con usted durmiera yo".
"Suba, suba el caballero,
dormirá una noche o dos".

"¿Y si su marido viene,
y nos pilla de traición?"
"Mi marido no está en casa,
que mi marido partió".

"Mi marido ha ido a cazar,
a los montes de Aragón
y ahora, para que no vuelva,
le echaré esta maldición:"

"Cuervos le saquen los ojos,
águilas el corazón,
los perros de mi ganado
le traigan en procesión".

Apenas esto hubo dicho,
él a la puerta picó:
"Ábreme la puerta luna,
ábreme la puerta sol".

"Que te traigo un conejito
de los montes de Aragón".
Bajaba por la escalera
mudadita la color.

"Tu estás turbada del vino
¿o es que tienes nuevo amor?".
"Ni estoy turbada del vino,
ni yo tengo nuevo amor".

"Que reñí con los criados
con mucha de la razón,
pues me perdieron las llaves
del más alto corredor".

"Si las perdieron de plata,
de oro te las haré yo,
que tengo un hermano en Francia
que las haría mejor".

"¿De quién es aquél sombrero
que en mi percha se colgó?".
"Tuyo es, marido mío,
que mi padre te lo dió".

"Dios se lo pague a tu padre,
sombreros tenía yo,
y cuándo no los tenía
él no me los daba, no".

"¿De quién es aquella capa
que en mi percha se colgó?".
"Tuya es, marido mío,
que mi padre te la dió".

"Dios se lo pague a tu padre,
que capas tenía yo,
y cuándo no las tenía
él no me las daba, no".

"¿De quién es aquel caballo
que en mis cuadras relinchó?".
"Tuyo es, marido mío,
que mi padre te lo dió".

"Dios se lo pague a tu padre,
caballos tenía yo,
y cuándo no los tenía
él no me los daba, no".

"¿Y qué es lo que hace un momento
en mi cama resonó?".
"Es mi hermano, el pequeñín,
que conmigo se acostó".

"Y que ha venido a llamarme
a las bodas del mayor".
"¡Mientes, mientes, Catalina,
de las bodas vengo yo!".

"¡Mátame, marido mío,
la culpa la tuve yo!".
"¿Matar?, no te mataría.
¿Matar?, ¡que te mate Dios!".

"Pero que tu padre tenga
noticia de tu traición".
La cogía de la mano
y a su padre la llevó.

"Tenga, padre, a esta su hija.
La muy puta me engañó.
Si la tié mal enseñada,
enséñela usted mejor".

Los mandaos.

Los mandaos.

http://cabeca.no.sapo.pt/gifs/velho_mandao.gif

El Mundo, 30/5/07. Una mujer conectada a un aparato respirador muere por no pagar la luz.
Falleció horas después de que la compañía eléctrica cortara el servicio de la luz en su domicilio de Nueva Zelanda.
La mujer había dejado su trabajo a causa de una enfermedad.
El técnico que cortó la luz fue advertido y respondió que 'hacía su trabajo'.
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/30/internacional/1180495116.html


Hay un tipo de burócratas especialmente repulsivos. Aunque no digo que todos sean asesinos en potencia, en algunas ocasiones (como ésta) ocurre (aunque sea en Nueva Zelanda).
No son sólo burócratas administrativos. Los hay de todo tipo y en todas las profesiones y actividades. Son los típicos "mandaos". "Ah, yo no sé nada, yo soy un mandao". Los hay que añaden un: "Lo siento", para hacer más digerible su putada.
Porque eso es lo que hacen: putadas. En el límite de la Ley (o, incluso incumpliéndola) te hacen la putada por las sinrazones más ilógicas e inverosímiles. Y, sobre todo, se empecinan en injusticias enormes arropados en supuestos reglamentos, leyes o instrucciones superiores sin importarles un bledo las consecuencias (a veces terribles) de su actitud. No tienen empatía, no tienen educación, no tienen razón (en la mayoría de los casos), pero, sobre todo, no tienen calidad humana, es decir: no tienen humanidad.
A mí me producen una especial revoltura de tripas y he sufrido (como supongo que casi todo el mundo) sus mezquinas arbitrariedades. Como no se les puede coger del cuello y apretar hasta que se te pase la rabia, esa rabia te pasa luego factura a ti (encima) en forma de úlcera o de infarto retardado. Por eso puestos a preferir, yo prefiero el efecto fulminante del "mandao" de la noticia. ¡Qué gran tipo! Espero que su empresa le ascienda a lo más alto y que le hagan un homenaje porque no es un simple "mandao": es la quintaesencia del capitalismo.
¡Que alguien, por favor, los canonice y nos libre de los "mandaos"!, ¡esa raza! ...

Javier Auserd

Canto a la libertad. José Antonio Labordeta.


 

Ya sé que estéticamente no queda bien hacer dos anotaciones seguidas sobre lo mismo o sobre el mismo invitado, pero me da igual. El caso es que he encontrado este vídeo de la canción más famosa de Labordeta y la pongo. Para mí, y quizás para toda una generación (o dos: la suya y la nuestra, aunque eso sea accesorio), es un himno a la libertad (la verdadera). Creo que debería ser el himno de España, nada menos (y nada más). Sí. Porque, aunque el nombre y el concepto de España fue también manchado y ensangrentado por el asesino Franco, España es mucho más que lo que austrias, borbones y fascistas (reverso tenebroso de la cultura y de la vida) de toda laya, han hecho de ella. Por eso aún me emociono cada vez que oigo esta canción (señal, creo, de que aún no me he derrotado yo solo, aunque también señal de que empiezo a ser un ancianete) y quiero compartirla con vosotros.
Me gustaría que no se interpretara mi patriotismo como españolismo opresor (porque es todo lo contrario), sino como cariño a una república de ciudadanos (mujeres y hombres) libres y responsables. Pero, dicho esto, que cada uno piense lo que quiera.

 

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que empujarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Rosa rosae. José Antonio Labordeta.

Rosa rosae. José Antonio Labordeta.

(L.P. Cantes de la tierra adentro, 1.986)


Me vais a disculpar, pero sólo he encontrado un corte de 5 segundos tan mutilado y malo que me ha parecido un sacrilegio enlazarlo y he preferido que cada uno se la busque como pueda (la canción, me refiero). Merece la pena.


Rosa rosae
y también el valor de pi
y el recuerdo final por los muertos
de la última guerra civil.
Así, así, así crecí.

Dulcemente educados
en tardes de pavor,
conteniendo la risa
el grito y el amor.
Sin comprender la fuerza
de un viento abrasador,
fuimos creciendo en filas
de dos en dos,
cruzando las ciudades,
los barrios, la ilusión,
dejando todo atrás
sin comprensión.

Rosa rosae
y también el valor de pi
y el recuerdo final por los muertos
de la última guerra civil.
Así, así, así crecí.

Tristemente avanzando
bajo la lluvia, el sol,
el aire pavoroso
de un padre sin valor,
después de amargas horas
de fuego y de terror.
Y la mudéjar torre
aupándose
sobre un barrio vacío
como ojo escrutador,
testigo de la vida,
la muerte y el dolor.

Rosa rosae
y también el valor de pi
y el recuerdo final por los muertos
de la última guerra civil.
Así, así, así crecí.

Salimos adelante,
nunca sé la razón,
quizás como testigos
o naúfragos o heridos,
para plasmar la voz
del que nunca la alzó
sobre el viejo mercado,
turbio y atroz,
de gritos y verduras,
al frío o al calor,
de los eternos días
creciendo alrededor.

Rosa rosae
y también el valor de pi
y el recuerdo final por los muertos
de la última guerra civil.
Así, así, así crecí.

Los ángeles también la cagan.

Los ángeles también la cagan.

Luego criticamos a los jóvenes con sus lenguajes S.M.S., pero hace unos años, mi querido y admirado Gabriel García Márquez, que para mí siempre ha escrito como los ángeles, dijo en algún Encuentro o Congreso de escritores, o algo así, no recuerdo con exactitud ahora mismo, que el castellano debería "evolucionar" ortográficamente, eliminar la diferencia entre "b" y "v", "g" y "j", quitar la "h", la "ñ", la "x", cambiar "q", "k", "c", "z", "y", y lo que hiciera falta para adaptarlo a su fonética y simplificarlo.
Yo no me meto en el estado mental o etílico de mi querido escritor favorito cuando hizo aquellas declaraciones, cada uno es muy libre (pero también responsable) de decir las barbaridades que a bien tenga sin crucificarle por ello.
Estoy de acuerdo en que un idioma debe evolucionar y no estancarse, pero no a costa de su gramática y de su ortografía retrocediendo a épocas que tanto trabajo le ha costado superar.
Por eso, con harto dolor de ojos, y pidiendo disculpas por adelantado por la aberración "garcíamarqueziana" que supone, me he permitido perpetrar un crimen lingüístico en sus propias carnes: el principio de su obra maestra "Cien años de soledad".

"zien anos de soledaz gabriel garzia markez"
"Musos anos despues frente al peloton de fusilamiento el koronel aureliano buendia abia de rekordar akeya tarde remota en ke su padre lo yebo a konozer el ielo Makondo era entonzes una aldea de beinte kasas de baro i kanabraba kostruidas a la oriya de un rio de aguas diafanas ke se prezipitaban por un leso de piedras pulidas blankas i enormes komo uebos preistorikos el mundo era tan reziente ke musas kosas karezian de nonbre i para menzionarlas abia ke senalarlas kon el dedo (...)"

Y ya puestos, ¿por qué no?:

"Musosanosdespuesfrentealpelotondefusilamientoelkoronelaurelian

obuendiaabiaderekordarakeyatarderemotaenkesupadreloyeboakon

ozerelieloMakondoeraentonzesunaaldeadebeintekasasdebaroikanab

rabakostruidasalaoriyadeunriodeaguasdiafanaskeseprezipitabanpo

runlesodepiedraspulidasblankasienormeskomouebospreistorikosel

mundoeratanrezientekemusaskosaskareziandenonbreiparamenzi

onarlasabiakesenalarlaskoneldedo (...)"

¿De verdad le gustaría a usted, don Gabriel, leer su creación así, maestro? A mí no.

Javier Auserd.

Los dioses no lloran.

Los dioses no lloran.

Los propios dioses. Isaac Asimov.

http://www.popularlibros.com/autores/ASIMOV,ISAAC/


"Mit der Dummheit kämpfen Götter selbst vergebens". Friedrich Schiller (1759–1805).


No me había dado cuenta hasta ahora, pero a nuestro gato le cabrea que yo haga que lloro. Alguna vez lo había hecho cuando él se ponía muy pesado pidiendo algo y creí que se ponía triste, pero no: es que se enfada. No sé si se trata de que lo considera intrusismo profesional, si es que le conmueve o es que, simplemente, piensa que los proveedores no deben llorar. Y tiene razón.
¿Os imagináis a los dioses o a Dios llorando? ¡Qué decepción!, ¡qué vergüenza! No. Los dioses no lloran. Se nos caerían los palos del sombrajo. Y eso no puede ser.
Que lloremos nosotros, vale, pero que lloren los entes superiores (salvo encarnaciones correspondientes) sería un escándalo y sólo de pensarlo me dan escalofríos. Un ente superior, por definición, está por encima de esas contingencias vulgares y humanas (o gatunas o perrunas o mamíferas en general). Haced la prueba con vuestras mascotas (excepto iguanas, serpientes o similares) y luego me contáis.
A lo largo de la Historia (pre y protohistoria incluidas), hemos ido adornando a nuestros dioses de todas la virtudes, perfecciones, omnipotencias y omnisciencias que nos han parecido más excelsas y sublimes (de las que nosotros adolecemos), sin pararnos a pensar que les hemos cubierto de una carga pesada e insoportable que, lo mismo, rechazan, pero que no se les ocurra a ellos darnos la vara con sus problemas.
Los gatos, que son mamíferos muy prácticos, tienen dioses funcionales y generosos, que somos nosotros. Y nosotros también, misticismos aparte, aunque tengamos la habilidad de disimularlo.
Todo mamífero (no sé el resto de seres vivos, quizás sea parecido) necesita un ente superior protector, proveedor inagotable de bendiciones, parabienes y caprichos y dispensador de múltiples gracias, buena suerte y buen rollito. Pero, ¡por Dios santo!, que no se le ocurra llorar.

Javier Auserd.

Trastadas.

Trastadas.

En desagravio.
www.scborromeo.org/images/saints/olscapul.jpg


En un descuido, mi abuelo se ha vuelto a colar en la bitácora y ha hecho de las suyas. No me refiero a que se haya puesto a decir lo que le venga en gana, sino a la foto de la chica medio desnuda, que no es que me disguste, pero no es el estilo que yo vengo dando a esto. Por eso os pido disculpas y prometo estar más al tanto de sus trastadas para procurar evitarlas.
En realidad, no es mi abuelo biológico, sino político: es el abuelo de un primastro (palabro que no sé si existe, pero existirá dada la progresiva complejidad del mundo moderno) de mi mujer. No pretendo con esto descalificarle, pero sí desmarcarme un poco de sus métodos de viejo verde. Mi abuelastro (otro palabro descarnadamente descriptivo), o lo que sea, es un ácrata de toma pan y moja en toda la amplia extensión del término y se cuela tanto en la sección "Batallitas", como en "Invitados", en "Actualidad" y vete a saber dónde más tiene pensado enredar, y me desordena todo. A mí, que me gusta tenerlo bien colocado en cajitas.
Yo soy más conservador que este abuelo (Maligno, como dice llamarse) y, la verdad, me molesta un poco que me llene la cueva de fotos de calendario de camionero, porque, con los años, va perdiendo la vergüenza (suponiendo que la haya tenido alguna vez) y eso no puede ser. Por otro lado, empieza a aludir a personas de la aristocracia de gran poder de influencia política y económica y me va a meter en unos líos que maldita la falta ni la gracia que me hacen.
En fin, que intentaré estar más atento, cambiaré la clave de entrada y a ver si así consigo mantenerle al margen de este blog, tan seriecito y respetuoso con las altas esferas, que me está quedando.

Javier Auserd.

Fe, Esperanza y Caridad.

Fe, Esperanza y Caridad.

Esperanza Gómez. http://colombia.com

Anoche oí a Esperanza Aguirre, hablar a favor de los desvalidos ... y me emocioné. ¡Qué gran mujer!
Y, aunque luego me advirtieron (yo soy muy despistado) que era el inicio de la campaña electoral, me dio lo mismo. ¡Qué gran mujer!: ¡una condesa que tiene problemas para llegar a fin de mes y se acuerda de los desvalidos! (¿O quizás hablaba de los balidos, o de que iba a reinstaurar a los validos?).
No sé, pero me da igual. Una mujer así, hablando de los desamparados (que amparan las hermanitas de los pobres) merece todo mi respeto y todo mi cariño. Porque es franca, es compasiva, es conmovedora, es sencilla, es un ejemplo de caridad católica, apostólica y española y ¡olé!
Creo, además, que, a los íntimos (porque ella es muy discreta), les ha comentado su intención de refundar y reaplicar el Auxilio Social cuando llegue, al fin, a la Presidencia del Reino.
¡Qué gran mujer!
¡Lástima que no lo vean ya mis pobres ojos que se ha de tragar la ciencia médica colegial!

Maligno Riguroso.

El testamento. George Brassens/Paco Ibañez.

El testamento. George Brassens/Paco Ibañez.

http://www.youtube.com/watch?v=KQxV7gvg8kM

http://www.youtube.com/watch?v=MDXWPrkxRsQ 

Aprovechando que mi nieto Javierito se ha ido a dar un voltio, he entrado yo y os dejo la versión que hizo Paco Ibañez de una canción de Brassens en su disco: "Paco Ibañez canta a Brassens" en 1.979. Se llama El testamento. Os la pongo primero como yo la recuerdo o como la entendí cuando la oía hace muchos años y luego os pongo la traducción. Como veréis (y yo me acabo de dar cuenta) hay ligeros matices y debe ser que yo la entendía mal o que siempre he sido de Orejilla del Sordete y ni cuenta, oye.


El Testamento.
Me pondré triste con asombro
cuando el dios con quien siempre voy
me diga con la mano al hombro:
"Vente pa’rriba a ver si estoy".
La tierra entonces y el cielo,
todo tendré que abandonar.
Aún estará de pie el roble,
el de mi caja funeral.
Aún estará de pie el roble,
el de mi caja funeral.

Dios quiera que mi viuda sienta
al enterrarme un gran dolor.
Que no necesite cebolla
para demostrarme su amor.
Y que tome en segundas nupcias
esposo de mi calidad.
Así podrá sacar provecho
de mis chinelas y mi ajuar.
Así podrá sacar provecho
de mis chinelas y mi ajuar.

Aquí yace una hoja muerta,
mi testamento se acabó.
Hay un letrero en la puerta:
"Cerrado porque se murió".
Ya no me dolerán las muelas.
Yo me despido sin rencor.
A la fosa común del tiempo
y del olvido ya me voy. 
A la fosa común del tiempo
y del olvido ya me voy.

 

El testamento (una de las traducciones completas, pero no es la literal).
Me pondré triste como sombra
Cuando el dios con quien siempre voy
Me diga con la mano al hombro:
"Vete pa’arriba a ver si estoy"
La tierra entonces y el cielo
Todo tendré que abandonar
¿Aun estará de pie el roble
El de mi caja funeral?
¿Aun estará de pie el roble
El de mi caja funeral?

Si hay que ir al cementerio
Me fumaré el funeral
Y si no puedo hacer novillos,
A rastras y a no poder más
Y que más da si me creen loco
Si me riñe el enterrador
Caminito del otro barrio
"Pasen ustedes por favor".
Caminito del otro barrio
"Pasen ustedes por favor".

Antes de ir a hacer el oso
Con las ánimas de Plutón
Quiero otra vez estar celoso
Otra vez dar mi corazón
Una vez más decir "te quiero"
Una vez más desatinar
Al deshojar el crisantemo
Que es margarita funeral.
Al deshojar el crisantemo
Que es margarita funeral.

Dios quiera que mi viuda sienta
Al enterrarme un gran dolor
Y no necesite cebollas
Para demostrar su amor
Que tome en segundas nupcias
Esposo de mi calidad
Así podrá sacar provecho
De mis chinelas y mi ajuar.
Así podrá sacar provecho
De mis chinelas y mi ajuar.

Que sea dueño de mi esposa
Que beba y fume en mi hogar
Pero que nunca cien mil diablos
Mi jaca se atreva a montar
Aunque no tenga yo ni pizca
Ni sombra de perversidad
Si tal hiciera mi fantasma
Le vendría a perjudicar.
Si tal hiciera mi fantasma
Le vendría a perjudicar.

Aquí yace la hoja muerta
Mi testamento se acabó
Hay un letrero en mi puerta
"Cerrado porque se murió"
Ya no me dolerán las muelas
Yo me despido sin rencor
A la fosa común del tiempo
Y del olvido ya me voy.
A la fosa común del tiempo
Y del olvido ya me voy.

Agur, majetes.

Maligno Riguroso.

La realidad.

La realidad.

http://www.astromia.com/fotosolar/galeria3.htm


Cinco.
Cuando me saturo de realidad, entro en páginas de astronomía y me pierdo todo lo que puedo por los rincones del Universo conocido.
Pero es difícil sustraerse de la fuerza de la gravedad, de la fuerza de la inmediatez, de la gravedad de las noticias que se suceden vertiginosas e implacables. Es muy difícil. Es como una adicción que, apenas te retiras, vuelve una y otra vez, constantemente, y nos persigue hasta el baño y nos caza incluso allí.
Las imágenes del Universo son atractivas y relajantes y permiten evadirse durante un rato, aunque, al poco, despiertan al filósofo que todos llevamos dentro y, entonces, puede llegar a resultar peor que las noticias de la realidad (o la realidad de las noticias), porque te embarcas en un viaje sin retorno a la génesis del mundo y al destino de la humanidad. Y, claro, terminas más nervioso que un mono, subiéndote por las paredes.
Aún así, si consigues aislarte y te concentras en los colores espectaculares que estallan en todas direcciones recordando figuras mitológicas fabulosas … resulta magnífico, espléndido, desconcertante. Porque, a través de la etérea inmensidad que se vislumbra en esas fotos, se puede intuir la microscópica importancia de lo que representamos (eso sí, suficiente para destruir a este planeta que nos soporta y del que no debemos proceder, pues tanto odiamos).
Y la vida transcurre rápidamente, los días se suceden a una velocidad vertiginosa que nos lleva, parece, al final de cualquier acantilado por el que se desbordará la realidad (al menos la de cada uno de nosotros, según nos vaya tocando) cualquiera de estos días.
¿Qué hay al final de esa caída?, ¿la oscuridad inicial?, ¿esa luz cegadora de la que algunos hablan y que recordaría a los focos del quirófano o del sol que nos alumbra?, ¿el silencio después del apagado de un aparato informático?
Pero, ¿y ese apego absurdo y extraño que nos entra, a última hora, a esta realidad ingrata, dura, cruel, injusta, extravagante?, ¿a qué viene?, ¿a qué se debe? ¿Hay algo que tenga sentido aquí, algo que de sentido a esto?
Ya sé que es absurdo intentar conseguir respuestas (ni una sola respuesta). Ya sé que es inútil perder el tiempo (un tiempo teóricamente valioso) tratando de recibirlas de un ente abstracto o de conseguir interpretaciones coherentes o lo más cercanas a la lógica matemática.
No sé. No sé qué pensar. Sé que tengo que comportarme con normalidad. Que debo tranquilizarme y comportarme con la máxima normalidad, con independencia de lo que realmente piense o sienta o crea intuir. Lo sé.
Lo mejor, quizás, es tomarte las cosas a la ligera evitando, en lo posible, las alteraciones: pasear por el jardín, oír la radio, mirar la tele, entrar a Internet un poquito, tomar las medicinas … hablar con el resto de los pacientes.

 

Javier Auserd.


Este microrelato es el capítulo cinco del folletín titulado: El buen chiflado, iniciado en esta bitácora el 3/11/2.006.

Logos mubonitos.

Logos mubonitos.

http://tecnoticias.crispynews.com/popular/ocio?page=2


Estaréis viendo que, en un alarde ímprobo (y deuteronómico), teniendo en cuenta mi única y ya deteriorada neurona de ochenta y dos abriles, he llenado de logos muy bonitos y coloridos los enlaces. Como de lo que se trata es de que nadie se cabree, si a alguien no le gusta el suyo que, por favor, me lo diga y me mande otro o que me lo diga y no me mande nada o que me mande donde quiera (que pa' eso estamos), pero, a ser posible, gratis, por lo menos.
Osea (te lo juro) que a mí me gustan y tal, pero que si a alguno os molesta lo quito y santaspascuas María, ¡faltaría más!, que no se trata de aguantarse y "de sufrí y de sufrí", que bastante sufrimos ya por todo lo demás.
Ah, que los que no tenéis puesto logo, es que no lo encuentro o no sé encajarlo, pero "sigo trabahando en eio", ¿vale?
Pues eso, majetes, que "a mayores y fueraparte" (como dicen por aquí), que os gusten.

Javier Auserd.

Si hubiera un país ...

Si hubiera un país ...

http://www.20minutos.es/noticia/230632/0/alcohol/muerte/coche/ 

Si hubiera un país con tres categorías de habitantes: patricios, súbditos y esclavos (inmigrantes invisibles e ilegales), donde los patricios estuvieran por encima de la Ley, los súbditos bajo el imperio de la Ley y los esclavos fuera de la Ley (pero currando en lo peor y sujetos a ella).
Si hubiera un país donde los patricios bebieran cuanto alcohol les diera la gana y las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado no les pudiera detener ni pedir responsabilidad alguna cuando conducen ni cuando agreden a un enemigo político (evidentemente súbdito).
Si hubiera un país donde los ex-presidentes (patricios) pudieran descojonarse impunemente de los esfuerzos del gobierno (súbdito) por reducir los accidentes de tráfico y muchas otras "gracias".
Si hubiera un país en el que los patricios se rieran a mandíbula batiente en catástrofes, tragedias y manifestaciones.
Si hubiera un país en el que los patricios pudieran mentir a sus anchas aun cuando fuera notorio, público y evidente sin consecuencias jurídicas de ningún tipo.
Si hubiera un país en el que cuando gobiernan los patricios en el Estado, retroceden los derechos ciudadanos.
Lo más triste es que en un país así habría patricios y plebeyos en todos los partidos, aunque en unos más que en otros.
Ese país existe. Se llama Aznarcia.
Aún así, con todas las imperfecciones y errores que sin duda se dan, en nuestras manos y votos ciudadanos está que ese país se quede en Texas y no usurpe España.

Javier Auserd.

The end. The Doors (Jim Morrison, 1.967).

The end. The Doors (Jim Morrison, 1.967).

http://www.noseque.net/wordpress/2006/01/page/2/

Oír canción y ver vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=20yyKTN5Gu0

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end

Of our elaborate plans, the end
Of everything that stands, the end
No safety or surprise, the end
I’ll never look into your eyes...again

Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need...of some...stranger’s hand
In a...desperate land

Lost in a roman...wilderness of pain
And all the children are insane
All the children are insane
Waiting for the summer rain, yeah

There’s danger on the edge of town
Ride the king’s highway, baby
Weird scenes inside the gold mine
Ride the highway west, baby

Ride the snake, ride the snake
To the lake, the ancient lake, baby
The snake is long, seven miles
Ride the snake...he’s old, and his skin is cold

The west is the best
The west is the best
Get here, and we’ll do the rest

The blue bus is callin’ us
The blue bus is callin’ us
Driver, where you taken’ us

The killer awoke before dawn, he put his boots on
He took a face from the ancient gallery
And he walked on down the hall
He went into the room where his sister lived, and...then he
Paid a visit to his brother, and then he
He walked on down the hall, and
And he came to a door...and he looked inside
Father, yes son, I want to kill you
Mother...i want to...fuck you

C’mon baby, take a chance with us
C’mon baby, take a chance with us
C’mon baby, take a chance with us
And meet me at the back of the blue bus
Doin’ a blue rock
On a blue bus
Doin’ a blue rock
C’mon, yeah

Kill, kill, kill, kill, kill, kill

This is the end
Beautiful friend
This is the end
My only friend, the end

It hurts to set you free
But you’ll never follow me
The end of laughter and soft lies
The end of nights we tried to die

This is the end.

¿Qué hacer ...? Jazmín.

¿Qué hacer ...? Jazmín.

http://el-rincon-de-jazmin.blogia.com/


Entre el alba al ocaso,
es tan corto el tiempo ...
como tan mínima ...
es la noche mientras duermo,
¿Qué hacer para evitarlo?
pues la vida,
se me escapa sin pensarlo
y no puedo el reloj pararlo.

¿Qué hacer con el vivido?
los sueños no conseguidos,
los momentos de hastío,
el entresijo del laberinto
en que me han metido,
y que he permitido.

¿Qué hacer con los minutos dichosos?
han sido tan escasos ...
como apenas recordados.
Si memoria hago...
no son más que,los dedos de mi mano,
contándolos.
De mis días no me quejo,
mientras dormía,
los labraba el destino
y despierta era un desatino.

¿Qué hacer con los amores perdidos?
si mis pasiones hubiera desatado ...
a alguno hubiera herido,
por no haberlo consentido,
he llorado por sufrirlo
y han sido tan amargos ...
que lástima me da,
el no habérmelos permitido.

¡Qué hipócrita es este mundo!
Tendría que ser reconocido
por el planeta de lo absurdo,
donde se magnifica los falsos oportunos
y se empobrece,
lo de grandes genios.
¡Vivamos en equilibrio con nuestros pensamientos!
lo primero,
¡son los nobles sentimientos!

Jazmín es otra escritora que, como Sak o como yo o como tantos otros, lucha a brazo partido por encontrar un estilo propio, depurando, puliendo, limando, trabajando el lenguaje ... y, a veces, como todos (yo el primero), se desespera y le dan ganas de mandarlo todo a hacer puñetas. No lo hagas, Jazmín. Yo creo que hay en tí sensibilidad a flor de piel más que suficiente para que sigas adelante, y sigas y sigas ... el resto nos irá viniendo (aunque sea despacio) ... trabajando.
No os perdáis sus cuentos aunque, a la mayoría, ella los llama "Recuerdos".

Javier Auserd.

José María Muñoz Quirós.

José María Muñoz Quirós.

http://www.catedramdelibes.com/archivos/000143.html

LOS dinosaurios no se amaban.
En sus grandes pisadas pueden verse
siempre en fila sus pasos. Nadie jamás
pudo pararse
para decir te quiero.


ANTES de que nazca
en el cobijo de la lluvia
la nostalgia del agua,
tú surgirás
en calma y lentamente,
venus de luz dormida,
azabache de espumas en otoño
sobre la pátina del viento
que te mece y te acuna.
Antes que muera
en los brazos de nadie.
No fue esa rosa;
nunca pudo en sus pétalos
transcribir la belleza.
No fue esa rosa
sino el reflejo de una llama
en el fuego del tiempo,
forma total
que en rosa
ha dibujado sin cesar
un nombre en los jardines.
Descubre
el paso de la vida.


MUERE el ángel callado
de los instantes que embellece.
Los invisibles números del alba
suman la claridad.
Nada ha nacido en ese frágil sueño.
Verde en el verde.
Y las orillas de ese mar eligen
un rumor sin palabras.
Un rumor que me hiere,
un rumor insaciable
que me hiere, que me
destruye
contenido en su voz,
contenido en el fuego de la tarde
destrenzándose en línea
que al navegar irrumpe
en el frágil silencio de las algas.


© José María Muñoz Quirós

Esta temporada me ha dado por la poesía. He elegido ahora, casi al azar, tres poemas de este inmenso poeta que es Muñoz Quirós, de su obra Celada de piedra (premio San Juan de la Cruz 2.005), editado por Adonais, porque me gusta la fuerza poética que imprime a sus versos hasta el punto de que adquieren vida propia pero, al mismo tiempo, inseparable del poeta que los sueña y que los siembra y los derrama en una tierra a veces yerma a fuerza de tanta realidad que nos abruma.
Si cada ser humano es una isla (como se ha dicho tantas veces que ya no recuerdo quién lo patentó), Muñoz Quirós nos regala una linterna en la noche más oscura para que nos reconozcamos.

El aire. Sakkarah.

El aire. Sakkarah.

http://sakkarah.blogia.com


El aire va y viene,
atraviesa el mundo,
abarcando el tiempo;
pero siempre vuelve
en ráfaga de amor.

Río de sentimiento
que corre apasionado
hacia un mar de dicha,
aunque lo apresen
en lagos de ternura.

Fuego que quemó mi piel,
y en ascuas
mantiene vivo este corazón

Tú en mi, a mi lado,
conmigo, amor.

Sakkarah es para mí una escritora llena de sensibilidad, de cariño y de mucha fuerza de voluntad en todo lo que escribe. Como todos nosotros (yo el primero) creo que tiene que seguir escribiendo, por imperativo personal y humano, porque es el único secreto para llegar a conseguir una obra que transmita lo que queremos decir a los demás. Pero tampoco os perdáis sus cuentos llenos de una poesía, vital y refrescante, deliciosa.

Nana para Mimos.

Nana para Mimos.

Mimos. 

Nadie me acunará cuando me llegue
la postrera visita de la nada,
ni cuando el ronco silbido de la espada
la invisible levedad del aire siegue.

Deja que yo te meza en mi regazo
con la firme tensión del compañero
o que duermas, remolón, sobre mi brazo
mientras bailamos al borde del acero.

Tampoco entiendo yo esta cruel patraña
que nos golpea con fe conmovedora
cual si estuviéramos hechos de viento.

Porque al final de tanto movimiento
la vida es una muerte embaucadora
que a gatos juega y a humanos engaña.

Javier Auserd

Si Garcilaso volviera ... Rafaél Alberti.

Si Garcilaso volviera ... Rafaél Alberti.

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1636


Si Garcilaso volviera,
yo sería su escudero;
¡qué buen caballero era!

Mi traje de marinero
se trocaría en guerrera
ante el brillar de su acero;
¡qué buen caballero era!

¡Qué dulce oírle, guerrero,
al borde de su estribera!
En la mano, mi sombrero;
¡qué buen caballero era!

De "Marinero en tierra", 1.924.

Hay sonetos de Garcilaso en http://www.garcilaso.org/obras/sonetos.htm pero uno de los que más me gustan es el Soneto XXIII:

 

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza su costumbre.