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La cueva del dinosaurio

El satánico verano del 36.

El satánico verano del 36.

http://blogs.20minutos.es/martinezsoler/post/ 

A veces los aniversarios no sirven para nada, pero hay otros aniversarios que habría que conmemorar siempre para que no se repitan (por encima del significado que cada uno les quiera dar) aunque estemos ya hastiados de las conmemoraciones obligadas a las que, en su momento, nos sometieron los vencedores, cada año, a todos los españoles. Peor fueron los fríos asesinatos de intencionalidad terrorista de la postguerra.
Además, este año estamos viendo cómodamente sentados y alejados por televisión en Líbano y Gaza otro verano sangriento y, en cierto modo, también fratricida, aunque los motivos (que nunca razones) sean muy diferentes a los del nuestro que se inició aquel año.
Creo que los baños de sangre siempre son diabólicos por muy benditos que estén por la jerarquía religiosa que sea, llámense cruzadas, guerras santas, yihadas, limpiezas étnicas, "legítimas defensas" (?) o lo que sea. Y, sin embargo, aunque Dios (¿qué "dios"?, ¿o es que da igual?), siempre está con ellos (con los políticos, con los prelados, con los generales, con los jeques), los que mueren son siempre los mismos: los civiles indefensos.
Y ya no por error, no. ¡Menos mal que el cinismo sangriento se ha impuesto a la hipócrita mentira! Gracias a la democratización del cinismo, podemos todos saber y ver en directo contra quiénes disparan los planificadores (que no soldados) de las masacres por ordenes superiores amparados en la impunidad universal más vergonzosa (pero eficaz).
Algo se ha avanzado, al menos, porque así el que quiera llamarse a engaño que lo haga él solito, le costará más esconder la verdad y no necesitará de 40 años de terror sistemático para reescribir la Historia. Y, aunque lo intente por otros medios y los efectos sean parecidos, no es lo mismo.
Por eso, este tipo de conmemoraciones (como la del 70 aniversario de nuestra guerra incivil), me parecen imprescindibles y cuantos más libros de investigación y documentos salgan a la luz, mejor. No para convencernos de lo contrario de lo que ya estamos convencidos, sino para que nuestros hijos y sus hijos puedan formarse una idea más completa de la magnitud de aquella barbarie, de aquel salvajismo asesino que se desató, acabada la guerra, en nuestra patria, bendecido todo por los profesionales representantes de una religión de amor y paz.

Javier Auserd.

All that Shit.

All that Shit.

Un micrófono abierto inoportuno.
Bush: "Hay que decir a Siria que le diga a Hizbulá que pare toda esta mierda".
(El Mundo, 17/7/06).

A mi me enseñaron desde pequeño que un hombre se conocía, entre otras cosas, porque era capaz de limpiar su propia mierda (en todos los sentidos, incluido el literal). Por supuesto era mentira, porque ya los poderosos estaban hartos de practicar el invento mediante el cual la mierda que ellos sueltan se la limpian otros.
Pero los neocon ultraliberales (otro oxímoron hecho realidad) lo han elevado a la categoría de doctrina que puede leerse, por ejemplo, en el ya antiguo panfleto de Robert Kagan (prohibido hacer chistes con el significado castellano de su apellido), asesor del instituto de estrategias (ejemplo para la F.A.E.S. de Aznar) New American Century Project, titulado Power and Weakness. Por eso la anécdota de Jorgito Bush, cuando le dijo eso a Blair durante el almuerzo del G-8 en San Petersburgo y se oyó por el micrófono inadvertidamente abierto, aparte de ser una grosería "simpática" y distendida de las suyas (porque no se habla de eso mientras se come), es esa verdad como un templo a la que aludía antes: el grupo (del que Jorgito es el espantapájaros) suelta las mierdas y la población civil palestina, libanesa, iraquí, israelí, etc. las limpia con su vida.
Y eso es un tragedia, por más de Jorgito lo diga partiéndose de la risa con la boca llena de la comida del almuerzo al que (de una forma o de otra) todos le invitamos (incluidas las víctimas inocentes) y por más que sus corifeos (prohibido hacer chistes con el posible equivalente castellano de esta palabra de origen griego) le rían la "gracia". Maldita la gracia que nos hace a cualquiera pero más aún a los familiares de las víctimas (que, por cierto, ¿habrán hecho ya una Asociación "manejable"?).
Disculpen el cinismo que me invade (debe tratarse de un efecto colateral), les juro que yo antes no era así. Antes. Cuando creía en la Navidad, en los Reyes Magos, el ratoncito Pérez, la Revolución francesa, la Democracia moderna, la American Way of Life y, sobre todo, lo de que un hombre debe limpiar su propia mierda.

Javier Auserd.

Estar bien ubicados.

Estar bien ubicados.

Planificadores israelíes "bien ubicados". 

De acuerdo con la doctrina de Bush (sólo para sí mismo y para Israel) que predica el derecho a perseguir a los terroristas a misilazos allá donde se refugien, nosotros deberíamos haber invadido o bombardeado Gran Bretaña, U.S.A., Alemania o Francia (en el caso de ETA) porque desde allí planificaron o se refugiaron los autores del 11-M.
¿Por qué no lo hizo el P.P. en su momento, cuándo aún gobernaba? No lo entiendo. ¿Habría significado eso estar "bien ubicados", como le espeta Zaplana a Zapatero cuando éste condena (muy tibiamente) a Israel? ¿Qué significa "estar bien ubicados"? ¿Significa estar al lado de los asesinos de niños y no del de quien los condena (aunque sea tan tibiamente)?
A mí la ley del embudo, el doble rasero, la sartén por el mango, la doble vara de medir, la doble moral del lameculismo me pone enfermo y espero que a la inmensa mayoría de los españoles también. El cinismo, por muy amplia que sea la desvergüenza y la desenvoltura con que se practique, es siempre condenable, venga de donde venga (como se decía antes para otros temas), venga de quien venga, pero, sobre todo, si viene de quienes no se sonrojan lo más mínimo con el horror de niños, mujeres y enfermos masacrados en carreteras y en hospitales, como está haciendo Israel.
Israel está vulnerando sistemática y programadamente todas las llamadas Leyes de la Guerra y las Convenciones y Protocolos de Ginebra al respecto y debería ser detenido, juzgado, condenado por genocidio y encarcelado todo su gobierno de acuerdo con el Derecho Internacional Público y el nuevo (aunque inoperante) Tribunal Penal Internacional.
Sólo hay un problema: parece ser que ese Tribunal, cuando opere, nada más juzgará a los vencidos. No será ninguna novedad. Es lo que ha venido pasando siempre con otros nombres.
¡Ah! ¡Ahora empiezo a entender qué es "estar bien ubicados"!
Y, claro, para los "bien ubicados" el asesinato de según qué inocentes, no cuenta.
¿Podrán las familias palestinas y libanesas crear Asociaciones de Víctimas del Terrorismo, manifestarse libremente en Jerusalén, en Tel-Aviv o en Washington, recordarles cada equis tiempo y pedir la cárcel para sus asesinos? No sé por qué, me parece que no.

Javier Auserd.

Padre nuestro (?)

Padre nuestro (?)

No se puede consentir lo que Israel está haciendo en el Líbano y en Gaza. Hay que pararlo ya como sea. No estoy de acuerdo con ningún Hezbola, Hamas, Yihad ni cualquier otro grupo terrorista y fanático palestino, chií, suní, wahabbista, etc., lo he dicho muchas veces. Pero también es intolerable el terrorismo sionista del estado israelí que asesina indiscriminadamente sin pudor ni vergüenza alguna a civiles mujeres, niños, ancianos y enfermos, amparados por el todopoderoso y cínico imperio de turno: los USA del genocida Bush, quien tenía que estar en una prisión internacional cumpliendo condena con sus amigos Blair, Aznar, Berlusconi y otros, en lugar de estar pidiendo al mundo la condena de los grupos árabes para esconder la masacre criminal, consciente y premeditada, sin proceso judicial alguno contra civiles indefensos y desarmados que huyen de sus atroces bombardeos.


Es el terror por el terror (del que luego acusan a los enemigos que ellos mismos fabrican). Es el asesinato frío y genocida a sabiendas de su impunidad más criminal aún que cada uno de los homicidios programados.


¡Qué vergüenza de pueblo! ¡Qué vergüenza de holocausto! ¡Qué vergüenza de los que lo justifican o minimizan (léase Zaplana)!¡Cada vez se ve más claro que sus verdugos nazis vencieron abduciéndolos y convirtiéndolos en ellos mismos!


Pero este nuevo holocausto inverso se está produciendo a la vista de todo el mundo, ante la mirada indiferente de todos los países e instituciones internacionales, ante el horror de todos los pueblos y ciudadanos del mundo y la ignominiosa esclavitud de sus gobiernos.


¿Es que nadie va a plantar cara a los asesinos? No. ¿Es que nadie va a detenerles, juzgarles, condenarles y encarcelarles? No.
¿Es que Francia que protesta tímidamente (pero calla la violación de los Derechos Humanos de Marruecos contra los saharauis e incluso alienta esa injusticia inhumana), no va a hacer algo eficaz para detener esta sangría? No.


A mí me importan un pimiento las luchas internas palestinas para arañar más dinero o más influencia político-militar. Lo siento, pero me importa un pimiento. Y no sufro lo más mínimo si Hamás tirotea a Fatah o si Hezbolá mata al jefe del F.P.L.P. Me importa un pito si Siria, si Irán, si Arabia Saudí ladran por detrás y luego no se ponen de acuerdo ni para defender a sus propios civiles. Me trae al fresco (aunque, en realidad, no sea así porque es una parte importante de lo que está pasando).


Pero lo que no me trae al fresco es la muerte y el sufrimiento del pueblo. La muerte, sobre todo, de los niños, que no pueden defenderse y son los que pagan siempre el pato. No me trae al fresco ver las columnas de seres humanos que, con sus pocas pertenencias a cuestas, huyen mientras son asesinados por los misiles israelíes y me recuerda a las mismas columnas pavorosas bombardeadas por la Legión Cóndor nazi en la guerra incivil española y a las mismas columnas saharauis internándose en el desierto diezmadas con napalm por la aviación marroquí y a tantas y tantas mismas columnas de seres humanos expulsados de sus casas y asesinados a sangre fría a lo largo de la Historia de la "humanidad".


Eso no me trae al fresco, pero como si me trajera. Sólo puedo sofocarme aún más ante las pornográficas imágenes televisivas de la atrocidad en directo, avergonzarme de pertenecer al llamado "género humano", esperar a que pase este infierno y poco (o nada) más.


A veces me río de las películas de terror, sobre todo de las de satanases introduciéndose en personas para hacer gilipolleces y las de exorcismos con demonios (supuestamente inteligentes) haciendo el más espantoso ridículo cultural, porque veo que el verdadero terror, el verdadero infierno, el verdadero Satanás están ahí fuera: delante de nosotros, en los crímenes televisados en directo y también dentro, dentro de los dirigentes mundiales programadores o consentidores de las matanzas que vemos y oímos llenos de asco, rabia y la más celestial de las impotencias.

Javier Auserd.

Los tres mosqueteros de Dinosaurio XIII.

Los tres mosqueteros de Dinosaurio XIII.

Os presento a los tres mosqueteros, sección Granja San Francisco. Son, de izquierda a derecha: Pepito Conejo, Mimos Castelar y Leo Diablo.

Las fotos son malas para aburrir por mi culpa y no les hacen ningún favor, pero os aseguro que al natural ganan mucho y enredan todo lo que les da la gana.

Os dejo con ellos.

Javier Auserd.

Me lo decía mi abuelito. José Agustín Goytisolo.

Me lo decía mi abuelito. José Agustín Goytisolo.

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.


Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

 Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.


La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así, no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando, atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido
sentarse sobre los demás.

Me lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.

A este poema de Goytisolo, le puso música Paco Ibañez para su L.P. en directo en el Teatro Olimpia de París en 1.971.

La vida vencerá.

La vida vencerá.

http://www.es.amnesty.org/ 

Es la historia de siempre en el mundo,
es el cuento de nunca acabar,
es la marcha de los olvidados,
de los oprimidos, por su dignidad.

Es la lucha que no acaba nunca,
pero es lo que nos hace avanzar,
es dolor, es sangriento combate,
es la historia de la Humanidad.

Venceremos aunque nos abatan,
venceremos, unidos, al mal,
y es así porque nuestro destino
es lograr la victoria final.

Dedicado a todos los seres humanos, pueblos, étnias, culturas ... que sufren o han sufrido injusticia, discriminación, persecuciones, torturas, asesinatos, genocidios (como el Sáhara, México (Oaxaca, Atenco, Ciudad Juárez, Chiapas ...), Palestina, Iraq, Armenia, Kurdistán, Timor Oriental, Estados Unidos, Ruanda, Ex-Yugoslavia, Rusia, Marruecos, Guatemala, Honduras, Haití ... y tantos otros) para que pronto termine su dolor.

Javier Auserd.

México lindo y querido (Ahora Oaxaca).

México lindo y querido (Ahora Oaxaca).

http://mujeressinmiedo.blogspot.com/ 

Nos envía Lourdes, la madre de Pável González (joven activista estudiantil torturado y asesinado hace dos años en México), a través de Gatopardo, las siguientes noticias sobre acciones represivas de brutalidad policial en México, esta vez en el estado mexicano de Oaxaca, esta vez con motivo de un conflicto educativo.
Es una muestra más de cómo resuelven las autoridades oficiales mexicanas los conflictos de cualquier tipo que surgen de la simple convivencia ciudadana.
Más adelante me gustaría profundizar un poco más en lo que llevan padeciendo los mexicanos, desde hace muchos años, a través de gobiernos y administraciones dictatoriales y antidemocráticas, disfrazadas de corderos. Pero ahora, dejemos que sean ellos mismos: los ciudadanos mexicanos quienes nos cuenten uno más de los millones de episodios que sufren a diario en este gran y magnífico país hermano.

>>>>>>> 

Acción Urgente de la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos.
Comunicado, 14 de junio de 2.006.
Compañeras, compañeros:
Nos encontramos sumamente alarmados por la situación en Oaxaca, desde las 4 de la mañana hora local han entrado elementos de al menos 6 cuerpos policíacos estatales y en este momento sabemos que la Policía Federal Preventiva ha entrado al centro de la ciudad, donde los maestros han recuperado el Zócalo y algunos otros edificios.
Hay marchas convocadas por los maestros que se acercan a la ciudad desde diferentes puntos, misma que se encuentra paralizada, y que intenta llegar al Centro, donde la PFP también intenta volver a entrar.
Tenemos reportados al menos 2 muertos, varios heridos de gravedad, 12 detenidos, varios de ellos de Radio Plantón, un periodista golpeado. La situación es grave porque hay reportes de cientos de personas desaparecidas, algunos de ellos que se encontraban en el plantón.
Desmentimos tajantemente la versión del Gobernador del Estado, en relación a que los maestros están armados, mientras él declara esto en medios nacionales, tenemos testimonios que hablan de la represión, personas desaparecidas, enfrentamientos y golpes de la policía en contra de las personas que se encuentran cerca de ellos.
Pedimos que manden urgentemente peticiones al Gobierno Federal y Estatal para que atiendan el llamado que hacemos desde Oaxaca para que este enfrentamiento que ha iniciado desde la madrugada, se solucione por la vía del diálogo y con respeto a los derechos humanos, ya que amenaza con desbordarse y vulnerar la vida del Estado.
Atentamente
Red Oaxaqueña de Derechos Humanos y Sociedad Civil Oaxaqueña.
Las peticiones deben ir dirigidas a:
Lic. Vicente Fox Quesada
Presidente Constitucional de México
Fax. + 55 52 77 2376
Dr. José Luis Soberanes
Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos
Fax. + 55 56 81 71 99
Dr. Ricardo Sepúlveda
Director de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación
Fax. + 55 51 28 02 34
 
La resistencia se mantiene en el Zócalo y calles aledañas, se habla de un estado de guerra.
Últimas noticias.
Extraoficialmente se habla de 8 muertos, entre ellos 2 mujeres y una niña.
En Huajuapam de León, Oaxaca; el magisterio acordó el bloqueo de la carretera Huajuapam-Oaxaca y contingentes se dirigen a apoyar a los maestros que se encuentran en la Ciudad.
Se aprecia la amplia solidaridad de los colonos.
Desde el gobierno se trata de desmentir la realidad y existe el temor fundado de que igual como sucede en la Región Loxicha donde el pasado 5 de Junio se registró la última ejecución extrajudicial; se estreche el cerco informativo y se trate de manipular la situación de tal modo que los agredidos parezcan ser los agresores.
Hoy en las primeras horas de la madrugada inició un desalojo violento del plantón magisterial en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.
Ante esta esta medida de carácter fascista del gobierno estatal y federal solicitamos mantenerse atentos a los acontecimientos pues se esperan acciones que pueden superar lo sucedido en Atenco.
Se movilizaron 3.000 policías.
Aproximadamente a las 4:30 de la mañana ingresó la policía Ministerial al Hotel del Magisterio, posteriormente ingresaron al edificio sindical, los policías Preventivos han atacado con todo, incluso hay un helicóptero sobrevolando la zona y descargando bombas de gas lacrimógeno.
Hay maestros detenidos y heridos, uno de ellos perdió un ojo; según reportes de periodistas: se cree podría ingresar también la POLICÍA FEDERAL PREVENTIVA, mantiene la resistencia y se preve que el gobierno pueda tener planes mucho más fuertes; en el Plantón había mujeres y niños.
Ya hizo declaraciones el gobernador del Estado dice que no ha habido contactos físicos.
No se puede esperar otra cosa de un fascista: ante su incapacidad política, recurrir a la fuerza policial, echando mano ahora del expediente de la subversión, sin tomar en cuenta que los tiempos han cambiado y que la guerra sucia que se libra en Loxicha desde 1996 no puede ser trasladada a todo el estado pues aquí están puesto los ojos ya de la comunidad internacional.
Niega que los policías hayan ido armados cuando por las estaciones radiofónicas se escucha como los policías Ministeriales realizan disparos.
Sin confirmar: 3 personas muertas 2 profesores y una niña, 41 detenidos, 2 Patrullas incendiadas.
Atentamente,
Juan Sosa Maldonado: zapotecosdeloxicha@gmail.com

Depósitos para ayudar a l@s pres@s y familiares:
BANORTE No. 0515325032 - A nombre de Rosalba Gómez Rivera o Begoña Lecumberri
* MUJERES SIN MIEDO: http://mujeressinmiedo.blogspot.com/
* INDYMEDIA-MÉXICO: http://mexico.indymedia.org
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* PÁVEL GONZÁLEZ: http://espora.org/pavelgonzalez
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* GATOPARDO: http://gatopardo.blogia.com/
http://blogs.periodistadigital.com/gatopardo.php

Javier Auserd.

Pisar cristales (Batallita en un acto).

Pisar cristales (Batallita en un acto).

www.csic.es/ott/rdcsic/rdcsicesp/rdma13esp.htm

Era un edificio anejo al colegio, separado de la parroquia por un callejón cerrado por una puerta metálica por donde, seguramente accedían los camiones de reparto del carbón para las calderas de la calefacción del colegio o de los alimentos para las cocinas de la comunidad de curas de la iglesia y del convento de monjas que daba a la calle de atrás.
Pasábamos por delante de él casi todas las tardes al volver de clase, porque era el camino más largo y nos entreteníamos jugando mientras regresábamos a casa para la merienda. Tendríamos nueve o diez años porque ya íbamos al instituto y, en aquellos años, los niños en Madrid íbamos y veníamos solos al colegio y al instituto sin más problemas que algún que otro desollamiento de rodillas por trepar a los escombros de las casas derrumbadas de la guerra en los descampados que salpicaban los bloques de viviendas que se iban levantando con pasmosa lentitud durante largos intervalos de tiempo. Habían pasado más de veinte años desde el fin de la guerra, pero en nuestro barrio se conservaban las ruinas de sus desastres gracias al lento pantano de la autarquía y a que del Plan Marshall apenas había llegado la leche en polvo de los recreos, unos cinco años antes, ni siquiera el queso.
Quizá lo hubiéramos visto hacía días, pero, por alguna razón que no recuerdo, aún no le habíamos dado importancia. El caso es que alguno de nosotros dio la voz de alarma: todos los cristales de la puerta del edificio, que estaba pegada a la puerta metálica del callejón que separaba (o unía) aquél ala abandonada del colegio con la iglesia, estaban rotos en el suelo. Y también los de todas las ventanas de las dos plantas. Pero lo chocante consistía en que todos estaban dentro del edificio, en la entrada: por dentro, ninguno fuera: en la calle. ¡Ostras Pedrín! Aquél misterio bien merecía ser explorado aunque nos costara alguna bronca por tardar más de la cuenta y llegar un poco tarde al pan con chocolate oyendo las radionovelas y empezar luego los deberes de clase.
De modo que, reuniendo un valor que no teníamos y con mil y una precauciones (o lo que a esas edades se tiene por tales), cartera en ristre y zapatos de Segarra por delante, nos adentramos a través de las tentadoras aberturas de la cerrada puerta de hierro pisando cristales.
Quien haya vivido una experiencia semejante sabrá lo que quiero decir cuando digo que la sensación que deja en el estómago y en la garganta pisar cristales es algo inolvidable. Porque no me refiero a unos pocos cristales esparcidos irregularmente por una superficie grande, sino a toda una entrada pequeña sembrada por completo de cristales puntiagudos, resbaladizos y crujientes, incluidos los primeros escalones de una escalera que bajaba hacia un sótano y subía a la planta superior.
Hay cosas que sólo se hacen con nueve o diez años y todos los ángeles de la guarda haciendo horas extra.
Con que, ni cortos, ni perezosos (aunque algunos un poco remolones), nos internamos en aquella superficie móvil, cortante y peligrosa, que me pone ahora los pelos de punta recordar, y fuimos bajando (eso sí) muy despacio los escalones para ver a dónde conducían. En el primer rellano, había muchos menos cristales, pero los que llevábamos clavados en las suelas chirriaban contra el suelo produciéndonos dentera. Anochecía a esas horas de la tarde de un frío febrero y la poca luz que entraba disminuía a ojos vista a medida que seguíamos bajando.
El viento silbaba en la calle gris, y se colaba por la puerta y por las ventanas sin cristales de las dos plantas del edificio, arrancando lúgubres aullidos entre las galerías sembradas de los vidrios apedreados por gamberros a quienes, probablemente, conocíamos de vista.
Seguíamos bajando, a cámara lenta, con toda la calma de la que éramos capaces y un nudo en la garganta que amortiguaba el castañeteo incontrolado de los dientes, o quizás eran nuestras anginas inflamadas las que estábamos mordiendo. El caso es que, fuera lo que fuese, no he vuelto a conocer nunca una tropa más silenciosa y disciplinada que la de aquellos cinco chavalitos de nueve y diez años que nos estábamos jugando el tipo en una aventura de tres pares porque una de las principales reglas de oro no escritas del código del honor de los machotes de nuestros tiempos era no ser un cobarde, gallina, capitán de las sardinas ni un mariquita de mierda (por ese orden).
Así es que, con estos mimbres (y las carteras de clase) bajo el brazo, seguimos nuestro recorrido hacia las profundidades del edificio fantasma y lapidado que estábamos explorando cuando, de pronto, oímos unos ruidos extraños que nos hicieron parar en seco y apoyar nuestras espaldas contra la pared porque, según lo que he creído ir aprendiendo luego, la primera reacción instintiva de los mamíferos es cubrirnos las espaldas por si lo peor viene por detrás. En este caso, venía de abajo, de algún punto, difícil de precisar, del fondo de la escalera y consistía en unos golpes, arañazos y voces que nos pusieron las pupilas y las amígdalas por las nubes.
Después de la primera parálisis, algo había que hacer para resolver la situación porque las voces y los ruidos se nos antojaban cada vez más cercanos y amenazantes. Y quien primero lo hizo fue Antoñito, rompiendo la formación y subiendo las escaleras, que tanta concentración y silencio nos había costado bajar, gritando despavorido y saliendo a la calle. Aquello fue el sálvese quien pueda más caótico que he visto nunca y, sin necesidad de ponernos de acuerdo, nos dispersamos hacia nuestras casas cercanas como almas en pena que lleva el diablo.
Yo no sé aún bien cómo lo hice, pero recuerdo que salí al aire libre como en volandas y con la impresión de que las voces nos perseguían. No recuerdo los escalones, ni el rellano sembrado de cristales que resbalaban, ni los huecos astillados de la puerta de hierro por la que apenas cabíamos. Eso explicaría que, al poco rato nos encontráramos con nuestras familias en la casa de socorro del barrio con varios cortes en las manos, en las piernas, en la cabeza y en los abrigos y trencas desgarrados, eso sí, manteniendo el tipo como los machotes que éramos, sin desvelar el secreto de aquellos cortes misteriosos, mascullando con laconismo militar que nos los habíamos hecho jugando por ahí y, sobre todo, sobre todo, sin derramar una sóla lágrima a pesar de los bofetones y de los capones de rigor que, todo hay que decirlo, fueron más preceptivos que fuertes porque todo el mundo entendía que ya llevábamos bastante encima.
Pasó el tiempo. Cumplimos los castigos. Antoñito recibió su merecido, por provocar la desbandada, a través del dola, tabaca y lique y la vida siguió su curso, con temas más leves y más graves, como si nada hubiera pasado.
Pensándolo luego muchas veces, lo más plausible que se nos ocurrió es que se tratara de trabajadores arreglando algo en el sótano o llenando de carbón la caldera o de frailes o de curas colocando algún almacén subterráneo o, incluso, la más descabellada e imaginativa idea (aunque por otro lado nada desdeñable) de que fueran poceros arreglando algo en las alcantarillas. No lo sé y la vida después me llevó lejos por lo que tampoco sé si mis compañeros de aventura consiguieron averiguarlo. Pero lo que no podré olvidar nunca desde entonces es el inestable hormigueo que produce en el estómago y en la garganta pisar cristales.

Javier Auserd.

De todo lo visible y lo invisible.

De todo lo visible y lo invisible.

Desde hace unos días, hacia la misma hora, una avispa (no sé si la misma) entra por la ventana del salón.
Mayo ha venido con un calor exagerado de golpe y no es nada extraño. Pero dadas las circunstancias por las que atravesamos, a veces se me antoja que es una enviada de nuestros enemigos.
El otro día estuve pensando, haciendo una lista, por encima, de todos ellos y me salieron unos doscientos cincuenta, de los cuales a no menos de cien les creo capaces de hacernos vudú sin despeinarse.
No somos unos monstruos, al contrario. Por eso precisamente hay mucha gente que se cabrea con nosotros: tenemos escrúpulos y principios morales sólidos y pensamos que no todo vale, que no vale todo, que no vale cualquier cosa con tal de trepar, mentir, engañar, hacer daño a quien sea para conseguir lo que queremos. Tampoco somos santos ni perfectos y, menos aún, meapilas ni santurrones (como muchos de ellos), se trata sólo de que somos (o nos consideramos) coherentes. Y parece ser que eso es un delito gravísimo que se paga caro.
No sé qué es mejor o peor, de verdad. Seguramente somos nosotros los equivocados y no sólo por una cuestión numérica, sino porque a veces dudo de que la integridad ética sea lo correcto para afrontar este consurso de pruebas salvajes llamado "vida".
A veces dudo. Dudo muy seriamente sobre si estamos haciendo lo que debemos, aunque parezca ingenuo o absurdo. Dudo, de verdad, de que seamos nosotros quienes estemos en lo cierto.
Otras veces no creo en maldiciones ni en males de ojo ni en nada parecido. Me digo que es suficiente con la inmensa complejidad humana; que es suficiente con los billones de gestos y actos diarios entrelazados, interconectados, entrecruzados.
Pero, otras veces, me creo todo. Me creo que hay seres con poderes sobrenaturales capaces de perjudicar a quienes ellos quieran sin que nada ni nadie sea capaz de contrarrestarlo y devolverles su mal, como sería justo que ocurriera.
No lo sé. Estoy hecho un lío.
Mientras me aclaro, siguen pasando cosas, contratiempos, disgustos, berrinches, sinsabores, traiciones, dolor, sufrimiento ... en todo el mundo.
Mientras me aclaro, sigue una avispa (no sé si la misma) entrando todos los días sobre la misma hora por la ventana del salón y nos amenaza con su aguijón venenoso y su vuelo siniestro, irregular, inescrutable. Hasta ahora hemos conseguido echarla. No sé cuánto tiempo aguantaremos.

Si te sabes un conjuro, ayúdanos.

Javier Auserd.

El barzón. Amparo Ochoa.

El barzón. Amparo Ochoa.

Esas tierras del rincón
las sembré con un buey pando.
Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andando.

Cuando llegué a media tierra
el arado iba enterrado,
se enteró hasta la telera,
el timón se le zafó,
el yugo se iba pandeando,
el barzón iba rozando,
el sembrador me iba hablando,
yo le dije al sembrador:

"no me hable cuando ande arando".

Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andando.

Cuando acabé de pizcar
vino el rico y lo partió.
Todo mi maíz se llevó,
ni pá comer me dejó.
Me presenta aquí la cuenta:
"Aquí debes 20 pesos
de la renta de unos bueyes,
5 pesos de magueyes,
una nega tres cuartillas
del frijol que te prestamos,
una nega tres cuartillas
del maíz que te limitamos.
5 pesos de unas fundas,
7 pesos de cigarros,
6 pesos no se de qué,
pero todo está en la cuenta,
a más de los 20 reales
que sacaste de la tienda.
Cuanto del maíz que te toca
no le pagas a la Hacienda,
pero cuentas con mi tierra
para seguirla sembrando.

Ora vete a trabajar
pá que sigas abonando"

Nomás me quede pensando,
sacudiendo mi cobija,
haciendo mi cigarro de hoja:
"que patrón tan sinvergüenza
todo mi maíz se llevó
para su maldita troje".

Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andando.

Cuando llegué a mi casita
me decía mi prenda amada:

"¿ontá el maíz que te tocó?".
Le contesté yo muy triste:
"el patrón se lo llevó
por lo que debía en la Hacienda,
pero me dijo el patrón
que contará con la tierra
para seguirla sembrando.

Ora voy a trabajar
para seguirle abonando
20 pesos 10 centavos
más lo que salgo restando".
Me decía mi prenda amada:
"no trabajes con ese hombre,
nomás nostá robando,
anda al salón de sesiones,
que te lleve mi compadre,
ya no le hagas caso al padre,
él y sus excomuniones,
qué no ves a tu familia
que ya no tiene calzones,
ni yo tengo ya faldilla
ni tu tienes pantalones".
Nomás me quede pensando
pué que deje a mi patrón
me decía mi prenda amada:
"que vaya el patrón al cuerno,
como estuviéramos de hambre,
si te has de seguir creyendo
lo que dicen en los medios,
pura manipulación
y mentiras del gobierno.

En el campo está el patrón,
los finqueros y asociados,
guardias blancas y matones,
nomás explotando pueblos,
van secando nuestra tierra.
Y allá en las ciudades
los policías corruptos,
los mafiosos y banqueros,
nomás chupando la sange
a la gente, a los obreros.
Es por eso que Zapata
ahora cabalga de nuevo:
la revolución civil,
viva el autogobierno".

Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andando.

Amparo Ochoa, cantautora mexicana (Culiacán, Sinaloa, México, 1.946-1.994).
Barzón: 3. m. Agr. Anillo de hierro, madera o cuero por donde pasa el timón del arado en el yugo.

El tigre del Guadarrama. Vainica Doble.

El tigre del Guadarrama. Vainica Doble.

Vainica Doble. 

Rodé haciendo la croqueta
por una larga pendiente alegremente,
consciente de que mi meta
era al fin hallar la muerte.

Se abrazaron los helechos a mi pecho
obstáculo ligero a lo inminente.
Por si acaso, a mi paso y con los dientes,
iba arrancando setas,
eligiendo cuidadosa
aquellas más venenosas:
las amanitas faloides,
las amanitas virosas.

Varias veces dio mi frente
contra el duro granito jaspeado
disfrazado con verde sombrerito
de musgo floreado
apariencia inocente
que oculta cuarzo, mica y fesdelpato
(también perdí un zapato).

Luego, de bruces,
fui a dar en el arroyo
"plof, plof, plof",
alegres montañeros federados
entonaban los aires del Tirol:
"iulereiriu. iulereiruiuuuuuuuu...".

Cegáronme las luces
que pone el sol en lomos de bermejas
humildes pececillos de secano;
la campana del pueblo más cercano
convocaba a las viejas.

Todo el arroyo serrano
se introdujo por mi boca de repente;
colgado de una roca,
un barbo me observaba indiferente.

Recibí la visita del milano,
del buitre carroñero
y su hermano menor don alimoche,
rapaces en sus gustos muy exigentes.

Me aliñaron con exceso
tomillo, salvia y cantueso;
luego en mi se hizo la noche.

Un dominguero cantaba una canción
mientras lavaba el coche.

Antares del Escorpión
me hacía guiños rojizos,
la Polar me reclamaba
a la región de los fríos.

Del fuego del corazón
huía la débil llama.
Yo no entendía porqué
dormía en el río aquél
sin camisón ni pijama.

El tigre del Guadarrama,
silencioso, y a paso lento, lento,
se acercó hasta mí
husmeando el viento

y bebió de la corriente de mi cama
en reposo, suavemente.
Y luego se alejó, con sumo tiento,
blandas zarpas de algodón en rama.

Yo no le vi,
pero sentí su aliento.

Vainica Doble son Gloria Van Aerssen y Carmen Santonja y lanzaron el L.P. "El tigre del Guadarrama" en 1.981, aunque comienzan a grabar en 1.970. La música de esta canción está construída sobre el Preludio nº 4 en mi menor, Op.28 de Chopin.

Santa República.

Santa República.

www.larepublica.es y www.memoriadelfuturo.org 

Himno de Riego.
Serenos y alegres
valientes y osados
cantemos soldados
el himno a la lid.
De nuestros acentos
el orbe se admire
y en nosotros mire
los hijos del Cid.

Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.

El mundo vio nunca
más noble osadia,
ni vió nunca un día
más grande el valor,
que aquel que, inflamados,
nos vimos del fuego
excitar a Riego
de Patria el amor.

Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.

La trompa guerrera
sus ecos da al viento,
horror al sediento,
ya ruge el cañon
a Marte, sañudo,
la audacia provoca
y el ingenio invoca
de nuestra nación.

Soldados la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella
vencer o morir.

(Autor: Evaristo San Miguel Valledor).
Himno y marcha oficial de la II República española.


Hoy, viernes santo, se conmemora el 75 aniversario de la proclamación de la II República española el 14 de abril de 1.931.
República es garantía de democracia, libertad y justicia. Es garantía de una patria antifastista del pueblo y para el pueblo. Tenemos que recuperarla ... sin violencia, para que sea garantía de limpieza y de honor.

La balada del viejo honor.

Ese viejo cuento del honor, que un día
tan cierto fue, como los Tercios españoles,
era el viejo resplandor de la porfía,
de la sangre, del sudor, de los bemoles.


Y, sin embargo, brillaba entre los soles
la concienzuda solera de la hombría
contra una vaga humedad de caracoles
(dicho sea con toda la ironía).


No transciende de mí esta queja mía
por mis aspaventados rocanroles.
Veo llegar desde la ciega lejanía
apretadas legiones de esquiroles. 

Javier Auserd.

 

Un español habla de su tierra. Luis Cernuda.

Un español habla de su tierra. Luis Cernuda.

Luis Cernuda. 

Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

Los castillos, ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo,

Ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tu tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?


 
Se celebra el 14 de abril el 75 aniversario de la proclamación de la II República española. Si queréis leer un Manifiesto y firmar, podéis hacerlo en http://www.memoriadelfuturo.org

Me gustaría.

Me gustaría.

Acantilados del Cabo Ortegal en Galicia.

Me gustaría tener
la firme determinación de un acantilado
para resistir los embates del mar,
del océano
de las
tempestades,
de los inescrutables
caprichos de los
dioses.

Javier Auserd.

 

Ahora que nuestra historia (Autor desconocido).

Ahora que nuestra historia (Autor desconocido).

http://www.tesorillo.com/ hispania/pueblos.htm 

Ahora que nuestra historia ha perdido importancia
y apenas si calientan las brasas de Numancia.
De aquella ilustre combustión,
calcula calculando el nieto de Viriato,
piensa que trae más cuenta rendirse por contrato,
cobrando alguna comisión.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

Ya no se ve al buen Cid cabalgando a Babieca,
cuando libra batalla es a lomos de una sueca.
En el campo de la ilusión
el orín ha roído el cañón de la Agustina
y al llegar el verano mucho el codo se empina
brindando por Napoleón.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

Ahora que nuestras playas son las playas de otros,
donde se bañan ellos y rara vez nosotros.
Y guardamos su polución,
y encima conversamos y hacemos la pelota
por tener a los yanquis instalados en Rota,
en Zaragoza y Torrejón.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

Tres partes para el gringo, tres para el turista,
de qué sirvieron ocho siglos de Reconquista.
En lucha contra el invasor
"Santiago y cierra España" era nuestra divisa
San Dolar nos la abre divisa por divisa
alcanza más cotización.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

Me dijeron que la mercadería es plebeya,
a mí, que me educaron con leche de epopeya.
Siempre con la misma canción,
que de puro gastada acaba por hartarte,
pues resulta que ahora, ahora empieza a gustarme
la parte de la tradición.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

... pero sin tanta represión,

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

... pero con menos religión.

(Pom, pom, popopopom,
pom, pom, popopopom).

Como me pasa con "Mi vida limita al norte con la muerte", no sé de quién es esta canción escuchada hacia 1.973. Por eso, si alguien lo sabe, que me lo diga, ¿vale? Gracias.

Nana para Alba. Autora: Ana Amblés.

Nana para Alba. Autora: Ana Amblés.

http://www.alerce.pntic.mec.es/~rloo0004/periodico/

“A la nana, nanita, nanita , ea.
Mi niña tiene sueño, bendita sea”.

Seguramente naciste contenta por ese nombre tan bonito (que tanto me habría gustado a mí poner a una niña mía) para soñar, para vivir, para iluminar los momentos oscuros. Pero no sé por qué ya desde las primeras horas llegó la tormenta terrible, el amanecer de tu nombre se tiñó de rojo y de dolor, la sinrazón de la ilógica inhumana decidió que tus tiernos tallos se truncaran y a las flores que apuntaban en tu sonrisa no les dio tiempo a florecer, porque cuando apenas iniciabas tu vida una o dos mentes enfermas pisotearon tu ternura tronchando tus ramas sin esfuerzo justo en el momento tan bonito en que más fácil es soñar plácidamente después de un cuento y un beso.
Has ido sintiendo durante tus breves pero interminables cinco años el horror más grande que puede sentir un ser humano y que, sólo imaginarlo, me produce un nudo en la garganta como si una cadena me la apretara.
No encuentro ni una sola pizca de disculpa para tanta atrocidad, porque ¿qué habías hecho tú, Alba?, ¿qué molestia, insoportable para un monstruo, habías inventado?, ¿quizás sonreír, llorar en tu cuna de espinas, darles un abrazo a tus verdugos?
Quiero, desde mi recuerdo, dibujar otro mundo para ti y dejártelo muy suavemente en la mesilla de la cama del hospital donde ahora te encuentras. Un mundo con sol, brisa, atardeceres y noches protegidas por un cariño muy grande que no has sentido todavía. Me gustaría, Alba, que, cuando despiertes, la misericordia colectiva de una humanidad harta de tanta demencia, haya sido capaz de borrar tu pasado (¡tan breve, tan insoportable!) para que puedas llegar al atardecer de tu existencia con el sabor dulce de la risa y el cuerpo lleno de flores y de caricias.
Pido desde aquí que tu dolor sea el último que padezcan los niños. Que, entre todos, seamos capaces de construir un mundo sin violencia para todas las Albas del ahora y del mañana. Que la razón y la justicia destierren a los maltratadotes a su infierno privado y que no salgan de allí para que nada pueda pisotear, nunca más, la inocencia.

Ana Amblés.

El pueblo guaraní.

El pueblo guaraní.

Niña guaraní.

Es tan incansable Gatopardo, que yo creo que es una chica (no sé, no sé). Y nos ha hecho el honor de proponernos a varios amigos que hablemos de la semiesclavitud (quiero decir, claro está, contra ella), en concreto, en este caso, de la de los indígenas guaraníes en Bolivia. Y nos recomienda el artículo:
http://www.salonchingon.com/cinema/cautivos.php?city=mx
publicado en:
Narco News http://narconews.com/es.html
que contiene un vídeo en alta o en baja resolución:
http://www.salonchingon.com/movies/cautivos.mp4 (vídeo alta)
http://www.salonchingon.com/movies/cautivos.mov (vídeo baja)
¿Qué puedo añadir, después de verlo? ¿Que el dolor de este mundo (al que contribuímos todos, unos de forma activa y otros de forma pasiva) parece infinito e interminable? No quiero decirlo por no parecer un derrotista o un cómplice más, pero dicho queda. Me decía Gatopardo que le recordaba a la película "Los santos inocentes". Estoy de acuerdo. Es terrible.
Sin embargo, debo añadir que podemos hacer algo para intentar evitarlo, paliarlo, disminuirlo: podemos denunciarlo. Y en eso estamos.
Hay muchos pueblos que todavía sufren una esclavitud encubierta y no por eso menos vergonzosa e inhumana. Los pueblos indígenas de América nos afectan especialmente a los españoles porque estamos ligados a ellos (con un lazo doloroso e invisible) para siempre desde que los "descubrimos" (expusimos) a la "civilización occidental", vestimos sus "vergüenzas" (?), les matamos, les esclavizamos, les exprimimos y luego les olvidamos a su suerte y nos desentendimos de ellos.
Sí, sí, eso hicimos (en resumen) los españoles, sí. Y no me vale saber o decir que los anglosajones fueron peores o más crueles con "sus" indígenas, con "sus" esclavos correspondientes. Aunque en el horror hay muchos grados, ahora no vale cacarearlo.
Pues nada, que estos "pobres" indígenas "nuestros" siguen igual o peor que cuando les esclavizamos nosotros (a pesar del decreto de nuestros Católicos Reyes): igual o peor de pobres, igual o peor de explotados, igual o peor de abandonados, igual o peor de sin derechos humanos. Y ¿por qué?, nos preguntamos: entre muchísimas razones (más bien sinrazones) porque los poderosos (vengan de donde vengan) siguen sin considerarlos humanos. Porque han nacido pobres, porque han nacido indefensos y porque han nacido sin pan, sin tierra, sin petróleo y sin armas nucleares.
Podría seguir indefinidamente contando sus penas y sus calamidades, pero se resentiría bastante nuestro "valioso" tiempo occidental. Sólo os pido que se lo contéis a todo el mundo y lo que siempre pide mi mujer para el pueblo saharaui: justicia. Justicia para todos los pueblos olvidados, oprimidos y puteados del mundo. Justicia, también, para el pueblo guaraní. Amén a eso.

Sin pan, sin pan, sin pan
sin pan, sin pan, sin pan
sin pan, sin pan, sin pan
y trabajar.

San Antonio pa’ comer
San Antonio pa’ cenar
San Antonio pa’ comer
y trabajar.

Sin pan, sin pan, sin pan
sin pan, sin pan, sin pan
sin pan, sin pan, sin pan
y trabajar.

Una gracia pa’ comer
una gracia pa’ cenar
una gracia pa’ comer
y trabajar.

Sin pan, sin pan, sin pan   
sin pan, sin pan, sin pan    
sin pan, sin pan, sin pan    
y trabajar. 

(Canción popular española).

Zuriñe Vázquez, ha escrito sobre este tema un magistral artículo titulado Esclavitud en el siglo XXI en su blog. Os lo recomiendo encarecidamente.

Javier Auserd.

Si supiera.

Si supiera cantar, me gustaría
recorrer el mundo cantando para
difundir un himno humano de paz
irresistible.


Si supiera escribir, me gustaría
quedarme en mi cueva de agua para
escribir una obra de arte
intemporal.


Si supiera pintar, me gustaría
hacer un cuadro mágico para
desactivar los efectos
del mal.


Si supiera correr, me gustaría
andar y andar sin parar para
abarcar todas las maravillas
del mundo.


Si supiera volar, me gustaría
planear sobre el sufrimiento para
borrarlo de la faz
de la Tierra.


Si supiera hablar, me gustaría
construir discursos eficientes para
calmar el dolor como un
bálsamo.


Si supiera resignarme ...
no me gustaría
(aunque resulte dulce y tentador,
como un pastelito).

Javier Auserd.