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La cueva del dinosaurio

Carta a mi viejo gato viejo.

Carta a mi viejo gato viejo.

Ya has visto cómo es esto
que los humanos llamamos
vida, compañero.
Lo conoces.
Trabajo duro, disgustos,
problemas, preocupaciones,
traiciones, golpes bajos,
nervios, discusiones,
más disgustos sin tregua ...
Lo conoces, lo has visto.
Toda una dura vida de lucha constante,
para nada.
¡Ah, si, espera, para algo!:
para poder terminar
debajo de un puente.
Hay quien consigue ahorrar un poco,
lo suficiente,
con mucho esfuerzo,
y tiene una vejez algo tranquila.
Y los ricos todos, claro está,
todos tienen
una vejez tranquila.
Porque los ricos, compañero,
no suelen terminar bajo los puentes,
como los pobres,
como nosotros podríamos terminar
un día cualquiera.
Si acaso algún día,
o no tardando mucho,
nos tocara terminar allí,
tú no te quedes,
¡escapa!, ¡sal pitando!,
¡escapa!,
¡y corre, corre, corre!,
escapa, corriendo, de la muerte.

Javier Auserd.

3 comentarios

Dinosaurio -

Muchas gracias, Sak y Hannah. Sí, la vida, esta vida es muy dura, pero hay que seguir caminando como si nada, unos días mejor, otros peor, pero las penas y las preocupaciones pasan siempre y los problemas se afrontan y a otra cosa. Gracias, de verdad, por vuestro ánimo. Ya se me ha pasado.
Un beso fuerte.

Hannah -

Dudo mucho que tu gato escape de ti porque hayas pasado a vivir debajo de un puente o en un Palacio... Los animales, Gatos, Perros o lo que sean que conviven con nosotros ven en nosotros otras cosas que no dependen de las riquezas externas, y lo que les interesa es estar a nuestro lado, en nuestra compañía, bajo nuestro amparo, importándoles un rábano en que lugar consiguen eso siempre que sea a nuestro lado. Para ellos, lo de "Contigo pan y cebolla" es una realidad imperturbable inclusive durante los momentos en los que no somos muy agradables con ellos... ¡Tenemos tanto que aprender de nuestras mascotas!
Y sí, la vida es dura, amigo Dinosaurio, ¡Qué te voy a contar! pero hasta lo duro tiene su aspecto blando y en la vida, los amigos cuadrúpedos o de dos patas, y los momentos de compartir y amar, representan lo blando, si bien a veces es menor de lo que quisiéramos. Anímo pues, compañero y sigamos en la brecha.
Un abrazote enorme
Hannah

Sakkarah -

Hoy pensaba en ello. No sé si será verdad que el destino mande; pero hay personas que toda la vida trabajan duro para no poseer nada, sólo el sudor de su frente,y, por el contrario, a otros les viene la fortuna a llamar a la puerta sin gran esfuerzo por su parte...

Tu vales mucho para terminar bajo un puente...

Es injusta la vida, y nosotros también.

Un beso.